“En respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra objetivos civiles en territorio de Rusia esta noche las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa lanzaron un ataque masivo con armas de alta precisión y drones contra empresas del complejo militar industrial ucraniano e instalaciones energéticas que garantizan su funcionamiento”, afirmó el mando ruso en su parte de guerra diario.
Según Defensa, “los objetivos del ataque fueron alcanzados, todas las instalaciones fueron destruidas”.
Además, la dependencia castrense afirmó que la aviación rusa, los misiles, la artillería y los drones rusos atacaron un aeródromo militar ucraniano, así como emplazamientos de militares y puntos de lanzamientos de drones de largo alcance.
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Horas antes, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció el ataque nocturno ruso con alrededor de 36 misiles y cerca de 600 drones contra territorio ucraniano que dejó tres muertos y decenas de heridos en Kiev y sus alrededores.
“Los principales objetivos fueron infraestructura energética e inmuebles civiles”, explicó el jefe de Estado ucraniano.
El Ministerio de Energía, también a través de Telegram, indicó que el ataque ruso afectó la infraestructura energética de Kiev y su región, y también la de las áreas de Sumi y Járkov, en el noreste de Ucrania, Poltava (este), y Chernígov (norte).
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“Como consecuencia del ataque, más de 500.000 usuarios en Kiev, más de 100.000 en la región de Kiev, y cerca de 8.000 en la región de Járkov, se quedaron sin electricidad esta mañana”, señaló el ministerio en un mensaje en el que informó de que ya están en marcha los trabajos de reparación de daños.
El ataque ruso de este sábado se produce en un momento en el que se intenta negociar el fin del conflicto, con la visita la próxima semana a Moscú de Steve Witkoff, el enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
