
Comparar distancias, medir objetos con precisión y elegir la unidad más adecuada en cada caso, ya sea al medir una estatura, calcular recorridos o trabajar en actividades escolares y cotidianas fortalecen el pensamiento lógico y la resolución de problemas; habilidades fundamentales para el aprendizaje presente y futuro.



Estamos rodeados de muchos objetos: la pelota con la que jugamos, la puerta de nuestra casa, la ventana del aula o la rueda de una bicicleta. Aunque parecen diferentes, todos ellos tienen algo en común: ¡tienen formas! Aprender a reconocer estas formas nos ayudará a entender mejor el mundo que nos rodea.

Realizar una visita en el barrio no es solo «salir a pasear»: es planificar una experiencia para conocer el entorno del colegio como una «ruta de aprendizaje» breve, segura y participativa. Con autorización familiar y de la institución, normas claras y las visitas previamente coordinadas con las instituciones.



Las medidas de longitud nos ayudan a saber qué tan largo o corto es algo. Para medir usamos unidades como el milímetro (mm), centímetro (cm), metro (m), kilómetro (km), otras. Hoy vamos a aprender a convertir una medida a otra, es decir, cambiar de una unidad a otra.


La longitud es la distancia que hay entre dos puntos. Las unidades de longitud son las medidas acordadas que usamos para decir cuánto mide una distancia, un objeto o la altura de una persona, entre otros. Sin ellas, si alguien te pide «un pedazo de cuerda», no sabrías de qué tamaño llevar.