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Las salamandras gigantes son los anfibios más grandes del mundo.
Existen tres especies principales de salamandras gigantes: la salamandra gigante china (Andrias davidianus); la salamandra gigante japonesa (Andrias japonicus); y la salamandra gigante de Norteamérica (Cryptobranchus alleganiensis o hellbender).
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La salamandra gigante china puede alcanzar hasta 1.8 metros de longitud, mientras que la japonesa suele medir alrededor de 1.5 metros.

Su cuerpo es robusto y ancho, con una piel húmeda y rugosa que les ayuda a respirar, complementando su respiración pulmonar mediante la absorción de oxígeno a través de la piel.
Cuál es el hábitat de las salamandras gigantes
Estas criaturas habitan en ríos y arroyos de aguas frías y claras, ubicados principalmente en zonas montañosas de Asia.
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La salamandra gigante china se distribuye en cuencas fluviales dispersas por todo el centro y sur de China, mientras que la salamandra gigante japonesa se encuentra principalmente en el sur y suroeste de Japón.

El entorno acuático es crucial para su supervivencia, ya que requieren agua bien oxigenada para respirar y prosperar.
Las salamandras gigantes prefieren aguas con muchas piedras y refugios naturales que les proporcionen cobijo del sol y predadores.
Dieta y alimentación de las salamandras gigantes
Las salamandras gigantes son depredadores nocturnos. Su dieta es variada y aprovechan la abundancia de recursos que ofrecen sus hábitats acuáticos.
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Se alimentan principalmente de peces, insectos acuáticos, cangrejos y pequeños mamíferos que encuentran en el agua.

Gracias a su lentitud y método de emboscada, capturan a sus presas a través de un rápido estallido de su boca, generando una succión que arrastra a sus víctimas.
Desafortunadamente, las salamandras gigantes están amenazadas por la pérdida de hábitat, contaminación y la captura indiscriminada para el comercio.
Al borde de la extinción
La salamandra gigante china está clasificada como en peligro crítico de extinción, mientras que la salamandra gigante japonesa se considera una especie casi amenazada.
Es crucial adoptar medidas de conservación efectivas que incluyan la protección de su hábitat natural y la implementación de programas de cría en cautiverio para preservar estas fascinantes criaturas.

Las salamandras gigantes son seres extraordinarios que encarnan siglos de evolución adaptativa. A pesar de enfrentar múltiples amenazas, su conservación es esencial para mantener el equilibrio ecológico de sus hábitats.
Curiosidades de las salamandras gigantes
Son fósiles vivientes: han cambiado muy poco en más de 160 millones de años, lo que significa que convivieron con los dinosaurios.
La salamandra gigante de China emite chillidos que recuerdan al llanto humano, lo que le ha valido el apodo de “pez bebé”.
Tienen una longevidad impresionante: pueden vivir más de 50 años en la naturaleza y hasta 100 años en cautiverio.
Se regeneran como los ajolotes: si pierden una extremidad, pueden regenerarla, aunque no con la misma eficiencia que los ajolotes.
No tienen depredadores naturales… excepto los humanos: en la naturaleza, casi no tienen enemigos naturales, pero la caza y la pérdida de hábitat las han llevado al peligro crítico de extinción.
Cazan con un método de emboscada: se quedan inmóviles en el agua esperando a que pase una presa, y luego la succionan en un instante.