Cuando pensás en mosquitos, tal vez imaginás zumbidos nocturnos y picaduras molestas. La ciencia, sin embargo, muestra un engranaje sensorial sofisticado y conductas muy distintas entre especies que impactan en salud pública y en la vida cotidiana.
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Cuándo es y por qué importa el Día Mundial del Mosquito
El Día Mundial del Mosquito se conmemora cada 20 de agosto. La fecha recuerda el descubrimiento de que estos insectos transmiten parásitos de la malaria y, hoy, sirve para visibilizar el peso de las enfermedades transmitidas por vectores.

Según la Organización Mundial de la Salud, los mosquitos son responsables de cientos de miles de muertes anuales por malaria y propagan, además, dengue, zika, chikunguña, encefalitis y otras infecciones.
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Sentidos en acción: calor, CO₂ y olores de la piel
Los mosquitos combinan varios “canales” sensoriales para ubicar a un huésped:
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- CO₂ exhalado: detectan incrementos sutiles por encima del nivel ambiental mediante neuronas especializadas en los palpos maxilares que expresan receptores del grupo GR (gustativos). Ese estímulo los pone en “modo caza” y orienta el vuelo a favor de la pluma de aire exhalado, de acuerdo con estudios conductuales y neurogenéticos en Aedes aegypti y Anopheles publicados en revistas como Nature y Science.
- Calor y humedad: a corta distancia, perciben gradientes de temperatura de apenas unos grados y humedad asociada a la piel. Canales iónicos termo- e higro-receptores (incluidos miembros de las familias TRP e IR, como IR93a/IR21a) ayudan a afinar el acercamiento al punto de alimentación.
- Olores de la piel: más que “feromonas humanas”, lo que los atrae son compuestos volátiles cutáneos (kairomonas) como ácido láctico, amoníaco y ciertos ácidos grasos. Su detección depende de receptores odoríferos con correceptores como ORco e IR8a. El CO₂ potencia la sensibilidad a esos olores, un efecto sinérgico demostrado en laboratorio.
- Visión: buscan contrastes oscuros y, una vez “despertados” por CO₂, muestran preferencia por longitudes de onda que la piel refleja con fuerza (tonos rojizos-anaranjados), según trabajos recientes en Nature Communications. La vista guía a media distancia; el olor y el calor toman el control en el tramo final.
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Aedes aegypti, Anopheles y Culex: parecidos y diferencias
- Aedes aegypti

- Anopheles (varios complejos, como An. gambiae o An. stephensi)

- Culex (p. ej., Cx. pipiens, Cx. quinquefasciatus)

¿Sabías que no todos vuelan igual de lejos ni viven lo mismo?
- ¿Cuánto vuelan?: la mayoría de los mosquitos domésticos se mueve en un radio de 50–500 metros. Especies de marisma (otros Aedes) pueden recorrer decenas de kilómetros asistidas por el viento, según marcajes y estudios de dispersión.
- ¿Cuánto viven? Los machos: aproximadamente una semana, dedicados a alimentarse de néctar y a cortejar. Las hembras: de 2 a 4 semanas en condiciones típicas; algunas sobreviven más y ciertas especies pasan el invierno como adultas. Temperatura y humedad son claves: más calor acelera el metabolismo y acorta la vida.
Cómo se alimentan de verdad los mosquitos
Tanto machos como hembras obtienen energía del néctar y de jugos vegetales. La sangre es “alimento reproductivo”: solo las hembras pican porque necesitan proteínas y hierro para producir huevos.

Durante la picadura, insertan un estilete que localiza vasos y liberan saliva con anticoagulantes y analgésicos; esa saliva desencadena la reacción alérgica local que pica.
Una hembra puede ingerir unos pocos microlitros de sangre por toma, y repetir el ciclo de alimentación y oviposición varias veces a lo largo de su vida si las condiciones lo permiten.
Otros sentidos y conductas poco conocidas de los mosquitos
- Humedad y agua: además de buscar calor y olor, detectan superficies húmedas y sustancias químicas del agua estancada para decidir dónde poner los huevos.
- Sonido y cortejo: el “zumbido” es más que una molestia. En vuelo, los machos ajustan la frecuencia de sus alas para “acordarse” con la de las hembras; el órgano de Johnston, en las antenas, capta esas vibraciones finas, una pieza clave del apareamiento.
- Preferencias corporales: microbiota de la piel, sudoración y ropa oscura influyen en quién atrae más picaduras. El CO₂ exhalado y el calor corporal siguen siendo los faros principales, como confirman ensayos de campo y de laboratorio citados por CDC y OMS.