Estudio revela que ‘Lucy’ y Australopithecus deyiremeda coexistieron en Etiopía

Esta imagen sin fechar, publicada por el Instituto de Orígenes Humanos de la Universidad Estatal de Arizona, muestra parte del maxilar inferior juvenil (o mandíbula juvenil) del antiguo pariente humano Australopithecus deyiremeda descubierto en la Región de Afar, en Etiopía, sobre el suelo antes de ser recolectado.
Esta imagen sin fechar, publicada por el Instituto de Orígenes Humanos de la Universidad Estatal de Arizona, muestra parte del maxilar inferior juvenil (o mandíbula juvenil) del antiguo pariente humano Australopithecus deyiremeda descubierto en la Región de Afar, en Etiopía, sobre el suelo antes de ser recolectado.160045+0000 STEPHANIE MELILLO

Un revolucionario estudio revela que ‘Lucy’ compartió su mundo con Australopithecus deyiremeda, desafiando nuestra comprensión de la bipedalidad. Este hallazgo, publicado en Nature, redefine el camino evolutivo humano y ofrece pistas sobre nuestra propia historia ante el cambio climático.

´Lucy´ coexistió con otra especie de Australopithecus, los deyiremeda: esta es la principal conclusión de un estudio internacional liderado por el paleoantropólogo y director del Instituto de Orígenes Humanos de la Universidad Estatal de Arizona, Yohannes Haile-Selassie, cuyos detalles se han publicado este miércoles en la revista Nature.

En 2009, el equipo de Haile-Selassie descubrió ocho huesos del pie de un ancestro humano en el yacimiento de Woranso-Mille, en la región central de Afar, en Etiopía. Los restos fueron bautizados como ‘el pie de Burtele’.

En el nuevo estudio, el equipo ha descubierto que, aunque es de la misma época, el pie de Burtele es más primitivo que los pies de especie de ´Lucy´, que era una especie “completamente bípeda”, explica Haile-Selassie.

Los A. deyiremeda conservaban en el pie un dedo gordo oponible, que es importante para trepar pero, en el suelo, caminaban sobre las piernas y probablemente se impulsaba con su segundo dedo en lugar del dedo gordo, como hacemos los humanos modernos.

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Para los autores, esto significa que la bipedestación (capacidad de caminar erguidos) en estos primeros ancestros humanos se manifestaba de diversas maneras y que el hallazgo de especímenes como el pie de Burtele demuestra que existían muchas maneras de caminar sobre dos piernas y que no existía una única forma hasta tiempos posteriores.

El equipo también analizó el esmalte de ocho de los 25 dientes de A. deyiremeda encontrados en el yacimiento para su análisis isotópico.

“La composición del esmalte de sus dientes nos muestra que tenía una dieta diferente, basada en hojas y frutos más que en hierbas. Era una dieta similar a especies más primitivas que vivieron en esta región con anterioridad”, comenta Gibert, mientras que la alimentación de la especie de ´Lucy´ era mixta, basada en hojas y frutos de los árboles pero también en los pastos.

“En el estudio de la mandíbula pudimos ver trazas claras de una desconexión en el crecimiento entre los incisivos y los molares, de forma muy parecida a como se ve en los simios vivos y en los australopitecos tempranos, como la especie de Lucy. La sorpresa fue descubrir que estos primeros australopitecos parecen ser notablemente semejantes en su forma de crecer”, apunta Gary Schwartz, del Instituto de Orígenes Humanos y coautor del estudio.

“El registro de fósiles humanos más completo de los últimos 5 millones de años se encuentra en Etiopía y es un registro muy discontinuo de fósiles incompletos, por lo tanto, este nuevo descubrimiento supone una pieza más en el gran rompecabezas de la evolución humana, del que nos faltan más del 95% de las piezas”, subraya Gibert.

En este reto, la geología es una ciencia esencial para entender la evolución humana, “porque los fósiles en un contexto geológico y cronológico no tiene ningún valor científico y porque la geología nos explica los cambios del medio físico que condicionan la evolución”.

Para Haile-Selassie, es importante conocer nuestra historia porque “lo que ocurrió en el pasado lo vemos pasar hoy. En muchos sentidos el cambio climático que vemos hoy ha ocurrido muchas veces en la época de Lucy y de A. deyiremeda y lo que aprendemos de esa época podría ayudarnos a mitigar algunas de las peores consecuencias del cambio climático actual”.