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Para mitigar el problema de “estacionalidad” del tomate, que generalmente presenta un déficit entre diciembre y junio debido a la falta de planificación y a las condiciones propias del clima, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) desarrolló un “plan piloto” a fin de incentivar la producción en verano y analizar la viabilidad de la cosecha durante la mayor parte del año.
De acuerdo con la institución, a partir del programa, ya se están iniciando las cosechas de tomate en distintos puntos del país. Se espera que, desde la segunda quincena de marzo, aumente progresivamente el volumen para equilibrar el mercado, cuya demanda supera los 200.000 kilos diarios y se abastece ahora casi totalmente por la importación.
Así lo indicó el ingeniero Édgar Frutos, coordinador de Gestión de la Dirección de Gestión Agraria del MAG y especialista en tomate, quien brindó a ABC más detalles del programa. “En principio, nuestras proyecciones apuntan a lograr un promedio de producción de 3 y 3,5 kilos por planta, pero hay que el proceso de fructificación continúa”, mencionó.
Añadió que 671 productores de Caaguazú, Alto Paraná, Central, Cordillera, Amambay, Canindeyú, San Pedro y Concepción forman parte del plan piloto, en el que se distribuyeron 1.226.000 plantas, que equivaldrían aproximadamente a 60 hectáreas. En general, en el marco del programa, se busca alcanzar un volumen de 3 millones de kilos de tomate, con un porcentaje de efectividad en torno al 97% de las parcelas.
Detalló además que, en el marco del proyecto, seleccionaron productores con experiencia y una estructura estándar de equipamientos y provisiones para mitigar problemas de variabilidad térmica y fotoperíodos, además de enfatizar la nutrición. Añadió que se optó por suministrar las variedades de semillas híbridas de las líneas Da Vinci y Abbiadori.

Con miras a equilibrar los precios
Durante la semana, desde la Dirección de Comercialización del MAG se reportó que el tomate santacruz subió 46% y alcanzó un precio de G. 131.700 por caja de 20 kilos, tras costar G. 90.000 durante el mes de febrero. A la par, se prevé que la demanda del fruto siga creciendo, con la puesta en marcha del programa Hambre Cero, que tiene un requerimiento de entre 45.000 y 60.000 kilos diarios, de acuerdo con los datos oficiales.
Respecto a cómo impactará la cosecha de verano en el mercado, Frutos mencionó que el objetivo es adelantar la disponibilidad de la oferta nacional, atendiendo que en años anteriores Paraguay dependía de la importación hasta el mes de junio.
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“Tras la segunda quincena de marzo, tenemos la proyección de alcanzar los 15.000 kilos diarios, con la cosecha de verano. Ya en abril ascenderían a 33.000 kilos, pero el pico llegaría en mayo, con 88.000 kilos. Desde julio empezaríamos a tener excedentes, una vez que ingrese la producción del ciclo normal”, precisó.

Precios para los productores
Previo inicio de la cosecha veraniega, debido a la importación, productores estaban recibiendo entre G. 2.500 y G.3.000 por kilo de tomate en finca, de la escasa proporción que estaba disponible.
Según frutos, ahora que empieza a limitarse la importación debido al inicio de la cosecha veraniega, este valor subió ahora a G. 7.000, que es el promedio ideal para obtener un margen de ganancias y sostener la producción. “Así, se obtiene un margen de rentabilidad del 30%”, explicó.