17 de enero de 2026

Paraguay vuelve una y otra vez sobre una discusión central para su desarrollo: cómo lograr más carne para el consumo interno, más carne para exportar, más empleo y más divisas para la economía. Es un debate legítimo y necesario, pero que con frecuencia se aborda desde diagnósticos parciales o soluciones apresuradas que no atacan el problema de fondo.

La semana pasada escuchaba estupefacto la primera rendición de cuentas de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), hecho loable y ejemplar, de parte de nuestra locomotora eléctrica, aunque muchas veces expresé que parecería fuera a vapor, con pedal y freno de mano, ya que en cinco décadas de los tratados binacionales y con los mi$mos irmaos, se aprovechó menos del 10% de ambas (IB & EBY), pero ahora los mismos ya visualizan el apagao ($tatu Quo). Ahora solo espero que la margen derecha de los Ju$tos Bina$ionales, hagan lo mismo (web), a modo y semejanza de los rapais no Leste.

La entrada en vigencia de la Ley Nº 7424/2025, que crea el Registro Unificado Nacional (RUN), prevista para el 14 de enero de 2026, ya está generando dificultades prácticas que afectan directamente a la ciudadanía, aun antes de su aplicación plena, señala la escribana Ana Niella.
Se observa una gran variedad de nociones técnicas que debemos incorporar al sentido gnoseológico, siguiendo la nomenclatura del sector internacional que advierte una nueva secuencia del lavado de activos y del financiamiento del terrorismo, con especial alusión a los activos virtuales. Es que nos estamos adentrando a la nueva era, donde los activos se manejan remotamente y con ello surge el indudable debate sobre el uso efectivo de los activos virtuales, así como aquello relacionado al criptolavado que se potencia desde los diversos sistemas comerciales online, que, a su vez, se relaciona con servicios ilícitos dentro de la Dark web o Darknet.

Nuestro país consolidó avances significativos en apertura de mercados, diversificación exportadora, inversiones industriales y desarrollo tecnológico, fortaleciendo su posicionamiento como proveedor confiable de alimentos, genética y productos agroindustriales a nivel global en el 2025, según destaca un informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).

Los flujos de remesas hacia América Latina y el Caribe consolidaron en 2025 una trayectoria de crecimiento sostenido que ya lleva más de una década. De acuerdo con los datos presentados, el volumen total alcanzó aproximadamente US$ 174.426 millones, muy por encima de los US$ 62.032 millones registrados en 2014. Esta expansión refleja no solo el aumento del número de migrantes en el exterior, sino también una mayor capacidad de envío, asociada a mejores condiciones laborales en los países de destino y a un contexto de mayor incertidumbre migratoria que incentivó la repatriación de recursos.