La emoción ante el regreso a clases

Ansiedad, euforia, alegría, tristeza y frustración son algunas de las emociones que se entremezclan en niñas, niños y adolescentes en los días previos al inicio de clases. Este 24 de febrero el bullicio volverá a las aulas. ¿Cómo manejar estos sentimientos en los chicos? Una docente y una psicóloga infantil brindan algunos tips en esta nota en la que también abordamos otros aspectos.

Ansiedad
Ansiedad, euforia, alegría, tristeza y frustración son algunas de las emociones que se entremezclan en niñas, niños y adolescentes en los días previos al inicio de clases. Este 24 de febrero el bullicio volverá a las aulas. ¿Cómo manejar estos sentimientos en los chicos? Una docente y una psicóloga infantil brindan algunos tips en esta nota en la que también abordamos otros aspectos.iStock

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Algunos colegios privados y subvencionados son la excepción en cuanto a la fecha establecida por el Ministerio de Educación y Ciencias, pues ya comenzaron en los primeros días de febrero, y otros arrancan esta semana.

En la escuela básica Nº 1 República de Argentina, ubicada en el centro de Asunción, la profesora Gabriela Topacio prepara su sala del sexto grado para recibir a sus pequeños alumnos.

“Las familias me cuentan que los alumnos están eufóricos porque ya quieren venir, quieren empezar las clases y todavía falta más de una semana”, cuenta visiblemente emocionada.

La euforia es normal en algunos niños cuando saben que falta poco para regresar a la escuela, por más que lo usual es pensar lo contrario, lo que implicaría que existe desánimo ante el retorno.

Regreso a clases con euforia

Pues en muchos casos implica reencontrarse con sus compañeros, quizás volver a ver a la querida profe y hasta tener nuevas amistades. El famoso bullicio en el patio del centro educativo.

Este entusiasmo se traduce en la casa con hijos que quieren tener todos los útiles escolares listos, quieren preparar la mochila, ponerle carátulas y forros a los cuadernos y tener el uniforme listo para el primer día.

La profesora Gabriela alienta a que los padres motiven a los chicos ante estas situaciones. “Muchas veces se trata de calmar o de frenar la algarabía, los padres le piden al hijo que se calme ya, pero en mi experiencia, esto es contraproducente. A nosotras, las profesoras, nos ayuda esta euforia; es como un empujón para que los chicos lleguen más motivados a la escuela”, asegura.

Topacio expresa que sobre todo cuando el niño va a ir por primera vez a la escuela o al primer curso de la Educación Media, o se muda de centro escolar, frenar esa euforia puede ser causante de inseguridad. El alumno aparece con miedo, callado y con la cabeza abajo, es más tímido que de costumbre.

La importancia de los primeros días

Los primeros días de clases sirven para crear vínculos, primero de estudiante a maestro, luego entre pares y finalmente en el entorno.

“Al llegar con ganas es que también se crean más fácilmente estas conexiones que necesitamos para tener un buen año escolar, porque también es importante que entre los compañeros, por ejemplo, se lleven bien, no excluyan a nadie o no piensen que son más porque ellos ya estaban en la escuela y los nuevos no son bien recibidos”, sostiene Topacio.

La educadora cuenta que muchas veces los padres no le dan importancia a estos primeros días, e incluso a las dos semanas luego del retorno, y no envían a sus hijos a la institución. Por ejemplo, este año enviarían a sus descendientes a la sala de clases recién a mediados de marzo.

La euforia es normal en algunos niños.
La euforia es normal en algunos niños cuando saben que falta poco para regresar a la escuela.

“Yo necesito primero que conecten conmigo, para crear, como digo, ese vínculo de confianza que se realiza durante los primeros días de clases con juegos de adaptación y con preguntas simples, que muchas veces menospreciamos o que son muy repetitivas, pero que pueden ser el punto de partida de relaciones interpersonales o de aceptación a la escuela”, agrega.

Muchas veces los padres no le dan importancia a los primeros días y no envían a sus hijos a la institución.
Muchas veces los padres no le dan importancia a los primeros días y no envían a sus hijos a la institución.

Amistades para toda la vida

Topacio insiste en que preguntas como qué hicieron en las vacaciones, qué lugares visitaron y qué cosas nuevas aprendieron en el verano, o hasta el tipo de comidas que disfrutaron, son de mucha ayuda en el aula.

“Si hay coincidencias con otros niños, de eso mismo ellos hablan y así ellos crean sus vínculos, y eso refuerza otra vez el trabajo que después hacemos todo el año en la clase”. Así pueden crearse amistades que duran toda la vida.

Recién pasadas las dos semanas del regreso a clases comienzan las clases nuevas, no sin antes realizar algunos repasos de las lecciones aprendidas en el grado anterior.

La Jornada Extendida, ¿ventaja o dificultad?

Topacio además enseña en la modalidad de Jornada Escolar Extendida (JEE), implementada en escuelas públicas desde el 2013. La jornada ampliada implica que los educandos comienzan las clases a las 7:00 y se retiran de la escuela a las 15:00, totalizando las 8 horas diarias (incluida una hora de almuerzo).

Para la docente, las 8 horas continuadas tienen sus pros y sus contras. “Tenemos 80 minutos seguidos de matemáticas, por citar un caso, a las 9:00. Luego de eso no podemos seguir con otra clase de castellano o ciencias. Ahí aplicamos una pausa activa de 10 a 15 minutos. De lo contrario, los niños terminan muy agotados”, afirma.

Como punto a favor, expresa que como están más tiempo en el salón, tienen más horas para desarrollar las lecciones diarias, lo que favorece al aprendizaje. “También para nosotras, como docentes, es más fácil trabajar con un solo grupo”, sentencia.

Recomiendan evitar que los hijos pasen horas frente al televisor, tabletas, computadoras y otros aparatos electrónicos.
Recomiendan evitar que los hijos pasen horas frente al televisor, tabletas, computadoras y otros aparatos electrónicos.

Los tips para el retorno

La psicóloga infantil Belén Espínola recomienda algunos tips para que los primeros días de clase no sean una carga para las familias ni para los estudiantes. La experta también coincide en que es demasiado importante no saltarse las primeras semanas, para una mejor adaptación:

Los primeros días de clases sirven para crear vínculos.
Los primeros días de clases sirven para crear vínculos.

La rutina, una buena aliada. La especialista señala que la rutina es siempre una buena estrategia y que debe comenzarse ya en las últimas semanas de las vacaciones veraniegas.

Lo primero en la rutina es acostarse en un horario prudente para luego levantarse temprano. “Así se crea un ejercicio y esa primera jornada escolar es mucho más llevadera. No es para nada recomendable ese domingo previo acostarse recién a las 22:00, ya que luego el niño o adolescente no se quiere levantar. Se arranca con el pie derecho”, afirma.

Además, si se empieza con esta rutina con antelación, el despertarse temprano se puede hacer de manera progresiva hasta llegar a la hora más parecida a la que lo hará durante el año lectivo, remarca la psicóloga.

El descanso. Comenzar a descansar más y mejor, con actividades más relajadas también debe considerarse, a criterio de Espínola.

“Una etapa más calmada en los días previos, obviamente una actividad física o de ocio al aire libre siempre ayuda y es recomendable, pero es bueno tomar en serio ya una etapa más de descanso antes del primer día”, comenta.

A partir del segundo ciclo

Crear independencia, pero con monitoreo. A partir del segundo ciclo (cuarto grado) ya se puede practicar más independencia en las rutinas y preparaciones para la escuela, según Belén Espínola.

“El chico ya puede ver su uniforme, una vez que este esté planchado, puede acomodarlo en el mueble destinado a las vestimentas. Puede organizar su mochila y su merienda, solo que siempre es bueno el acompañamiento, el monitoreo de los padres para corroborar que se hagan bien las cosas”.

Respetar las emociones. La psicóloga encomienda a los padres o tutores que respeten y validen las emociones de los estudiantes ante el retorno, asegurando que en muchos casos es igual a regresar al trabajo luego de dos semanas de vacaciones. “Ese mismo desgano que a veces algunos tienen, eso se maneja, se trabaja, pero se respeta y se valida”.

Luego, alienta a las familias a buscar ayuda con un profesional en el caso de que las emociones continúen o se generen muchas dudas, si el niño está muy ansioso, de manera de anticiparse a cualquier situación que pueda darse.

Las recomendaciones de Salud Pública

El Ministerio de Salud Pública emitió una serie de recomendaciones para que el regreso a clases sea más saludable. Se recomienda mantenerlas durante todo el año:

Menos pantallas y más actividades físicas. Evitar que los hijos pasen horas frente al televisor, tabletas, computadoras y otros aparatos electrónicos. Esto previene que duerman demasiadas horas, el sedentarismo y que se alimenten de manera desordenada.

El uso prolongado de pantallas provoca fatiga visual, sequedad ocular e incluso problemas de visión a largo plazo.

Incluir actividades extraescolares. Actividades como el baile, natación, artes marciales, ajedrez, dibujo, canto, entre otros, ayudan a mantener el interés de los niños y promueven el desarrollo de habilidades motoras diversas.

El consumo de frutas y verduras

Sana alimentación. Una buena hidratación, con la ingesta de agua de 2 a 3 litros diarios como mínimo.

Dieta equilibrada. El consumo adecuado de frutas y verduras y cumplir con las 5 comidas diarias (desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde, merienda y cena) son indispensables para llevar una vida saludable.

Actividad física. La práctica de actividad física desde edad temprana colabora con el mantenimiento de un peso adecuado y aumenta la calidad de vida de las personas.

En datos...

  1. A nivel nacional se espera que casi 1.500.000 estudiantes retornen a las aulas al inicio de la próxima semana.
  2. Los datos del MEC indican que 1.241.032 alumnos fueron matriculados en el sector público en 2024.
  3. Un total de 158.264 en centros educativos privados y 176.893 en privados subvencionados.
  4. De ese total, 1.054.201 alumnos corresponden a zonas urbanas y 494.988 estudian en zonas rurales.

rene.gonzalez@abc.com.py

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