Según un comunicado del palacio de Buckinhgam, residencia oficial de la familia real británica, el soberano, de 76 años, requirió “un corto periodo de observación” en el hospital London Clinic, aunque se halla en buena forma y trabaja este viernes en documentos de Estado.
El monarca, cuyo cáncer le fue diagnosticado en febrero del año pasado, se ha visto obligado a suspender una visita programada a la ciudad de Birmingham, centro de Inglaterra, y ayer no pudo recibir las credenciales de tres nuevos embajadores.
El ingreso del rey en la London Clinic fue en automóvil y en ningún momento fue necesario trasladarlo en ambulancia.
Tras conocerse la noticia, un portavoz del primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, dijo que el mandatario le desea al rey “todo lo mejor” en su recuperación.
El palacio no ha indicado el tipo de cáncer que padece el rey ni el tratamiento oncológico al que se somete, pero ha sido transparente cuando comunicó, por ejemplo, que suspendió por unos días esa atención para su visita el año pasado a Australia y Samoa.
El rey espera reprogramar sus compromisos

Se espera que el rey pueda reprogramar los compromisos que tenía hoy y lamentó haber tenido que suspender su visita a Birmingham.
A pesar de su tratamiento, el monarca mantiene su viaje de Estado previsto para dentro de diez días a Italia, aunque ha suspendido su visita al Vaticano debido al estado de salud del papa Francisco, que estuvo varias semanas hospitalizado en Roma con neumonía.
El palacio ha puntualizado que el tratamiento contra el cáncer del rey Carlos III va por buen camino y que el ingreso ayer en la clínica para una observación fue algo puntual.
Intensa agenda de trabajo
En las últimas semanas, el rey tuvo una intensa agenda de trabajo al recibir al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en su residencia de Sandringham, en el este de Inglaterra, y después en Londres al nuevo primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Carlos III es conocido por su adicción al trabajo y no le gusta, como dijo en una oportunidad la reina Camila, bajar el ritmo de su actividad, sobre todo por no decepcionar a la gente.
Incluso su hijo menor, el duque de Sussex, recordó una vez cómo su padre a veces se quedaba dormido en su escritorio y se despertaba con un papel pegado a la cara, mientras que la duquesa de Edimburgo, esposa del príncipe Eduardo, contó que Carlos III cena rápido y luego desaparece para escribir cartas hasta altas horas de la noche.
El rey, que ascendió al trono el 8 de septiembre de 2022 a la muerte de su madre, la reina Isabel II, comunicó su cáncer en febrero del año pasado después de someterse en Londres a una intervención para tratar una próstata agrandada.
Igual que a él, a la princesa de Gales, Catalina, se le detectó un cáncer no revelado a principios del año pasado después de que fuera sometida a una operación de abdomen, aunque ahora se encuentra bien y ya no tiene signos de la enfermedad.