Durante el seminario, distintos invitados abordaron los desafíos de una región desigual, con países que ya usan desde hace tiempo tecnología de punta y otros que ni siquiera cuentan con censos actualizados y tienen serios problemas para recabar datos de su población.
"Es un imperativo ético usar estos nuevos desarrollos para mejorar nuestras bases de datos y tomar mejores decisiones, pero el cuidado de estos datos también es fundamental, así como la confianza de las personas en las instituciones", indicó la ministra chilena de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro.
Una de las herramientas con las que cuenta Chile desde 2015 es el llamado "Registro Social de Hogares", un sistema de información que ayuda a seleccionar a los beneficiarios de programas sociales y subsidios y en el que está inscrito el 85 % de la población (más de 17 millones de personas).
La ministra Toro indicó que el gran desafío es modernizar "constantemente" este sistema y conseguir "automatizar" la gran mayoría de beneficios sociales para "llegar a más gente" y "evitarle a las personas trámites engorrosos".
"Por poner un ejemplo concreto: la automatización del Subsidio Único Familiar (SUF), que implementamos en 2023, nos permitió aumentar la cobertura y llegar a 500.000 nuevos niños y niñas vulnerables sin necesidad de que se postularan", agregó la titular de la cartera chilena de Desarrollo Social.
En 2023, el porcentaje de la población latinoamericana en situación de pobreza disminuyó al 27,3 %, la cifra más baja desde que se tienen registros.
Se trata de una disminución de más del 5 % respecto a 2020, el año más crítico de la pandemia, según las más recientes cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
La disminución de la pobreza, de acuerdo a este organismo de Naciones Unidas, obedeció sobre todo a la fuerte reducción de la pobreza en Brasil, donde vive un tercio del total de la población de la región.
Para César Hidalgo, profesor en la Escuela de Economía de Toulouse y director del Center for Collective Learning (CCL), Brasil es precisamente uno de los países que está llevando la delantera regional en la implementación de tecnología para enfrentar la pobreza.
Gracias a los buenos datos disponibles, un estudio reciente logró identificar por qué en el sur de Brasil se consigue salir de la pobreza más rápido que en el norte, afirmó Hidalgo.
"En el norte brasileño mucha de la gente de altos ingresos trabaja en el Gobierno y los de menos ingresos en los campos. Mientras que en el sur hay industrias más complejas y trabajadores más cualificados que se mezclan con otros menos preparados y se produce un traspaso de conocimiento, lo que les permite prosperar", argumentó el economista.
Los expertos, sin embargo, alertaron de la creciente desconfianza que despierta la recolección y el uso de datos entre la población.
"Me gustaría decirle a la gente que no tenga miedo de las tecnologías porque nos podemos beneficiar de ellas. Podemos usar la mejor tecnología para mejorar la vida de las personas", indicó la ministra de Servicios Humanos y Seguridad Social de Guyana, Vindhya Vsini.
El BID celebrará del 28 al 30 de marzo en Chile la reunión anual de su Asamblea de Gobernadores, en la que ministros de Finanzas y Economía y otros altos funcionarios de los 48 países miembro discutirán, junto al sector privado, los desafíos y oportunidades de desarrollo en América Latina y el Caribe.
El seminario de este miércoles sobre pobreza y nuevas tecnologías forma parte de la agenda de actividades previas a la Asamblea de Gobernadores en mención, encuentro que no se celebraba en Chile desde 2001 y que en paralelo también reunirá a los gobernadores del BID Invest, el brazo del BID que trabaja con el sector privado.
Según dijo el presidente del BID, Ilan Goldfajn, en la apertura de los seminarios, esta semana se centrarán en el fortalecimiento de su capacidad financiera, la modernización de sus instrumentos financieros y la movilización de soluciones del sector privado para obtener "resultados más tangibles".