21 de enero de 2026

Un día acariciás a tu perro y descubrís algo nuevo: pequeños pelos blancos alrededor del hocico, las cejas o el pecho. La reacción inmediata suele ser la misma: “Se está haciendo viejo”. Pero no siempre es así. El encanecimiento prematuro en los perros existe y puede revelar más sobre su salud y su carácter de lo que pensamos.

En muchas casas hay un perro que gruñe cuando lo mueven del sofá, protesta si le tocan el plato o ladra a cualquiera que se acerca. A menudo se dice “es malo” o “no tiene cariño”, pero la mayoría de las veces se trata de otra cosa: carácter, genética y educación.

Cuando un perro se levanta tras dormir y da unos pasos cojeando, muchos dueños piensan que “se le durmió la pata” o que “es la edad”. Sin embargo, los veterinarios advierten: este puede ser uno de los primeros síntomas de displasia de cadera, una enfermedad articular frecuente, sobre todo en razas medianas y grandes.

¿Cuántas palabras entiende de verdad tu perro cuando le decís “vení”, “sentate” o “paseo”? La ciencia empieza a tener una respuesta más precisa y los resultados son más impresionantes de lo que muchos imaginarían… y menos espectaculares de lo que prometen algunos vídeos virales.


La imagen es conocida: un gato de tres colores —blanco, negro y naranja— se estira al sol y alguien comenta: “Seguro es hembra”. Y casi siempre acierta. Lejos de ser un mito popular sin fundamento, la explicación de por qué la inmensa mayoría de los gatos calicó son hembras está escrita en sus cromosomas.