24 de enero de 2026

En cuestión de semanas, una perra que no ha sido montada puede empezar a comportarse como si esperara cachorros: prepara “nidos”, protege juguetes como si fueran crías e incluso produce leche. No es un mito ni un simple capricho: se trata de la pseudogestación o embarazo psicológico, un cuadro real con impacto físico y emocional que requiere atención veterinaria.

Un día acariciás a tu perro y descubrís algo nuevo: pequeños pelos blancos alrededor del hocico, las cejas o el pecho. La reacción inmediata suele ser la misma: “Se está haciendo viejo”. Pero no siempre es así. El encanecimiento prematuro en los perros existe y puede revelar más sobre su salud y su carácter de lo que pensamos.

Los expertos en comportamiento felino insisten en que los gatos no “dominan” en el sentido humano del término, pero sí aprenden con rapidez qué conductas les reportan beneficios. O dicho de forma menos técnica: saben perfectamente cómo conseguir que vos te adaptes a ellos.

Un pisotón accidental puede generar caos emocional en nuestros perros, pero la ciencia revela que su cerebro transforma el dolor en un instante aislado. Exploremos cómo nuestra interacción posterior define su confianza y amor incondicional.

La imagen del perro de raza “perfecta”, con pedigree y rasgos muy definidos, es uno de los motores del negocio canino mundial. Pero detrás de muchos de esos estándares se esconde un peaje alto: la concentración de enfermedades hereditarias que merman la calidad y la expectativa de vida de millones de animales.

Tener un perro o un gato ya se asocia con menos soledad y más bienestar. Pero cada vez más familias optan por convivir con ambos a la vez. Y, según psicólogos y veterinarios consultados, esa combinación puede traer beneficios extra para la salud mental de los dueños.