Paraguayo y boliviano, amigos y verdaderos filántropos

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El doctor Simón Cimar Calvo y Alberto Delgado, se pasan la mano en señal de la gran amistad que los une, desde hace 37 años.
El doctor Simón Cimar Calvo y Alberto Delgado, se pasan la mano en señal de la gran amistad que los une, desde hace 37 años.

SAN ANTONIO. Para ser grandes amigos no es necesario conocerse desde toda la vida, tal es el caso de Alberto Delgado (paraguayo) y el doctor Simón Cimar Calvo (boliviano), que se conocieron hace 37 años, se volvieron amigos y siempre al servicio de los demás. La amistad de ambos se fortalece con la gran labor altruista que practican.

Alberto Delgado, sanantoniano, técnico superior en comunicación y el doctor Simón Cimar Calvo, médico cirujano, de nacionalidad boliviana, gozan de una gran amistad, desde hace 37 años y ambos se unen para ayudar a los más necesitados.

Cimar Calvo, llegó al Paraguay en 1984 y desde 1985 se radicó en la localidad de San Antonio y su primer contacto fue Delgado, y con el trascurrir de los años se convirtieron en dos grandes e inseparables amigos.

El lazo que une más y más a estas dos personas es la labor altruista que realizan, ambos no escatiman tiempo ni recursos para asistir y ayudar a los que más necesitan, en especial a los de escasos recursos económicos.

“Cuando la gente necesita alguna atención y no cuenta con los recursos, le llamo al doctor Cimar y él atiende sin ningún problema, y sin pedir nada a cambio, personas serviciales y honestas, como el doctor, son escasas, pero aún existen”, expresó Delgado.

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Alberto Delgado, saluda a su amigo, José Rodas, ambos instan a honrar la amistad y nunca defraudar al verdadero amigo.
Alberto Delgado, saluda a su amigo, José Rodas, ambos instan a honrar la amistad y nunca defraudar al verdadero amigo.

Por su lado el galeno, indicó que su mayor riqueza y fortaleza es ver feliz y con buena salud a la gente e instó a ser más solidarios, y unirse todos los sectores para crear una sociedad más humana.

“Desde que llegué a San Antonio me fui ganando amigos, y estoy siempre para asistir, no miro la condición económica de la gente y mi mayor riqueza es la felicidad de las personas, por eso pido que ablandemos el corazón y practiquemos el amor entre todos”, expresó.

Delgado, inició esta semana una cruzada solidaria para ayudar al comedor de la parroquia local, que carece de alimentos. Apela a la solidaridad de la ciudadanía para ayudar a mantener y seguir asistiendo a cientos de familias de escasos recursos.