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Para Marcial Gómez, secretario general de la FNC, la presencia policial en inmediaciones del local de la organización, ubicada en el barrio San Pablo de Asunción, es sospechosa y una demostración del retroceso que vivimos en nuestro país en cuanto a las libertades públicas, la libertad de expresión y libertad de movilización.
“A tres días de la movilización de la marcha campesina indígena y popular, que convoca la FNC, rodean el local, incluso en la noche. Con eso lo que evidentemente lo que quieren es amedrentar al campesinado, al pueblo, a los compañeros y compañeras que vienen preparados para participar en esta gran movilización”, denunció.
Dijo que cuando encararon a los uniformados que estaban frente al local, solamente les respondieron que estaban allí por “orden superior”.
“No nos dieron explicación, les encaramos y dijeron que tuvieron una orden de arriba, después nos notificaron de que van a retirar a su personal policial sin ninguna explicación, pero para nosotros es una demostración clara del retroceso en el que vivimos en este momento con este gobierno”, criticó.
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Orden de custodiar la FNC “viene de arriba”
Marcial dijo que es evidente que la orden de que la Policía Nacional vigile el local de la FNC vino de la alta jerarquía de la Policía Nacional.
“La actitud es repudiable, rechazable en todo punto de vista, porque el campesinado, y en especial la FNC, 31 años que nos movilizamos el 26 y el 27 de marzo y siempre traemos propuestas y programas para el desarrollo nacional, esta vez por tierra y producción contra las injusticias que vive nuestro pueblo”, recalcó.
Destacó que durante los 31 años que realizaron las marchas, la FNC se caracteriza por su organización, disciplina, por su propia seguridad y la responsabilidad de no generar disturbios a la gente, ni a las instituciones.
“Evidentemente, van a afectar el buen desarrollo de la movilización y por sobre todo va a generar problemas de la actuación de la policía. Esta vez es muy llamativo porque vinieron a la mañana, al mediodía, a la tarde, a la noche rodearon el local, sin permiso nos levantamos a las 4:00 para hablar con programas de radio, y nos encontramos con ellos en nuestro local, es demasiado llamativo y rechazable”, concluyó.