17 de enero de 2026

A horas de la firma del acuerdo Unión Europea (UE)–Mercosur, los gremios productivos paraguayos coincidieron en que el entendimiento representa una oportunidad para ampliar mercados, atraer inversiones y avanzar en la industrialización, aunque advierten que el verdadero desafío estará en la implementación para que los beneficios se traduzcan en mejores condiciones para el productor y el sector exportador.

El Ministro de Agricultura, Carlos Giménez, mencionó que el acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) es una oportunidad para que Paraguay aumente su producción y exportaciones, aprovechando sus ventajas competitivas. No obstante, advirtió que será clave negociar “cupos justos” con los otros países para que el país “pueda capitalizar” plenamente este escenario.

La Asociación Rural del Paraguay (ARP) apuesta a la recuperación del hato bovino como salida estructural para garantizar la oferta de carne y contener los precios en el mercado interno, sin recurrir a regulaciones, con énfasis en previsibilidad, financiamiento y sanidad, resumió Daniel Prieto, presidente del gremio.

El representante de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Diego Torales, afirmó que el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) atraviesa un problema de funcionamiento institucional, especialmente en lo que respecta al rol de la Junta de Control de Gestión, órgano encargado de supervisar la administración del ente.
La ganadería paraguaya atraviesa un momento clave. Aproximadamente el 25% de la superficie del Paraguay está conformada por áreas caracterizadas como de “vacío económico” que se encuentran subutilizadas desde el punto de vista productivo.

La relación económica entre Paraguay y Taiwán atraviesa una etapa de transformación estratégica. Además del crecimiento récord de las exportaciones cárnicas, el país asiático apunta ahora a invertir, posicionando a Paraguay como una plataforma productiva para el Mercosur y Asia, sostuvo José Han, embajador de Taiwán.