Hans Karl Janz, CEO de Alpacasa, ratificó el compromiso de la compañía con el fomento del cultivo de maní. Esta apuesta es integral, cubriendo tanto el soporte agronómico como la industrialización del producto, con la instalación de una moderna planta procesadora en el distrito de Liberación.
La expansión y la estrategia de proximidad
Alpacasa, con una fuerte trayectoria en Paraguay, especialmente en San Pedro, es una firma con amplia experiencia en la exportación de diversos productos, desde aceites esenciales (palo santo, petit grain, incienso rojo y naranja agria) hasta granos en estado natural como chía y sésamo.
La decisión de enfocarse en el agricultor responde a un análisis estratégico profundo, dice Janz. “Hemos llegado a la conclusión de que necesitamos estar más cerca del agricultor y acompañarlo todo el año, presentándole una opción viable”.
San Pedro ofrece condiciones edafoclimáticas particularmente aptas: menor índice de lluvias y un suelo más arenoso, características a las que el cultivo de maní se ajusta perfectamente. La nueva planta de procesamiento en construcción está diseñada para capitalizar este potencial, con una capacidad inicial proyectada de 15 toneladas por hora.
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Potencial de multiplicación
La ambición de posicionar a Paraguay como un player importante en el mercado global es un hecho. Janz trazó un panorama comparativo revelador: Argentina exporta anualmente US$ 1.300 millones en maní, Brasil alcanza los US$ 600 millones, mientras que Paraguay se encuentra aún en los US$ 30 millones.
El potencial de crecimiento es equiparable a la transformación experimentada por la ganadería paraguaya. “Hace 40 años, nuestro país exportaba carne por US$ 50 millones al año; hoy se superan los US$ 2.000 millones y es uno de los motores de la economía”, recordó el CEO. El mensaje es claro: “Podemos multiplicar varias veces lo que hacemos hoy”.
Este optimismo se fundamenta en la alta tecnificación del campo paraguayo, un factor que, según Janz, permite competir al más alto nivel internacional. El camino al éxito pasa por enfocarse en nichos específicos.
Foco en la calidad y el consumidor exigente
El primer y principal objetivo de esta estrategia es asegurar la venta del producto. A través de su función como presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo Alemana y en alianza con Rediex, ha participado en las mayores ferias internacionales, como Anuga, que recientemente vio la participación récord de 40 empresas nacionales.
Paraguay está consolidando su reputación como productor de alimentos confiable a nivel mundial. El mercado meta para el maní es el consumidor europeo, lo cual impone un riguroso estándar de calidad.
Para cumplir con estas demandas, es imprescindible un estricto control que abarque desde el campo hasta el procesamiento: se exigirán análisis de microbiología, segregación y rigurosas pruebas de aflatoxinas.
Fortalecimiento agronómico y beneficios del cultivo
La instalación de la industria es un sinónimo de comercialización asegurada para los productores. Sin embargo, la sostenibilidad del proyecto requiere fortalecer el cultivo en campo. Para ello, se ha creado una unidad dedicada a proveer semillas, insumos y tecnología de producción a los agricultores.
La rotación con maní ofrece beneficios que van más allá de la renta económica. Es una leguminosa que contribuye significativamente a la devolución de nitrógeno al suelo, mejorando la salud y la fertilidad de las parcelas para los cultivos posteriores.
En términos de rendimiento, el punto de equilibrio del cultivo de maní se sitúa entre 2.000 y 2.500 kg/ha. No obstante, existen zonas donde las cosechas superan los 5.000 kg/ha, lo que lo convierte en una opción altamente atractiva desde la perspectiva económica.

Una solución integral para el agricultor
Para facilitar más la operativa del productor, Alpacasa ha adquirido un nuevo silo en Cruce Liberación. La visión es ambiciosa: convertirse en un proveedor y comprador de un solo lugar.
Este centro logístico será una solución integral para el agricultor que podrá entregar no solo maní, sino también otros productos como chía, sésamo, soja y sorgo, buscando establecer un modelo de “ganar y ganar”, basado en un compromiso mutuo con el agricultor.
Consejos y lecciones aprendidas
Si bien el horizonte es prometedor, Janz lanzó una advertencia clara para aquellos que consideran iniciarse en el cultivo de maní: “El maní exige una inversión, no es para cualquiera”.
El principal consejo para los interesados es acercarse a Alpacasa para evaluar la viabilidad del cultivo en sus condiciones particulares.
Más importante aún, la recomendación es asegurar la colocación del producto antes de aventurarse. “Una fábrica de maní no se hace de la noche a la mañana, entonces no recomiendo bajo ningún sentido aventurarse con el maní sin saber dónde va a colocar”, enfatizó.
La nueva planta en San Pedro se suma a las dos ya existentes en Caaguazú. La competencia es vista como algo positivo: “El sol sale para todos”, afirmó Janz, expresando confianza en que el rubro es lo suficientemente vasto para la instalación de más industrias en el futuro.
La apuesta no es solo una expansión industrial, sino un voto de confianza en la capacidad productiva del norte paraguayo y en la calidad que este puede ofrecer al mercado mundial. La sinergia entre el productor tecnificado y la industria de vanguardia está sentando las bases para que Paraguay se convierta, en la próxima década, en un actor de peso global.
