8 de abril de 2026
La historia recuerda a Maximilien Robespierre como “El Incorruptible”, un hombre de convicciones férreas, de una moral rigurosa y de una lealtad ideológica e inquebrantable a la virtud que no admitía fracturas. En plena Revolución Francesa sostuvo que “la compasión es traición” y justificó el terror como justicia pronta, severa e inflexible. Su radicalidad, aunque sangrienta, se convirtió en símbolo de la necesidad de purificar la política de abusos y corrupción.
El obispo del Vicariato Apostólico del Chaco, monseñor Gabriel Escobar, denunció la existencia de matufias en poderes del Estado, para favorecer a unos pocos a costa de seguir desangrando al pueblo, y cuánta razón tenía el religioso, pues es exactamente lo que de nuevo está sucediendo en el Alto Paraguay, donde el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones adjudicó millonario contrato a una empresa vial sin que la misma tenga maquinaria.
La intendenta de Valenzuela, Mirtha Fernández (PLRA), se encuentra en el centro de una grave controversia institucional tras negarse reiteradamente a rendir cuentas ante la Contraloría General de la República, el órgano encargado de velar por el control del uso de los recursos públicos.
Hace apenas quince días, el ahora exministro de Economía Carlos Fernández Valdovinos salió ante las cámaras a decir que no abandonaría el barco. Habló de “economía de guerra”, de ajustar cinturones, de un plan de pagos para saldar las deudas con farmacéuticas y vialeras. “Al país le va bien, al Fisco no”, había sentenciado con la solemnidad de quien cree que sus palabras pueden sustituir los números.
La habilitación del Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz (1990) no fue solo un triunfo de la ingeniería civil sobre las aguas; fue, fundamentalmente, la reparación de un vínculo histórico. Se cumplieron 36 años de aquel hito, la estructura de hormigón que une a Encarnación con Posadas se sostiene firme, pero el concepto de “conexión” que le dio vida parece estar bajo asedio.