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Agreden constantemente a la Real Academia y es una violencia contra las personas que respetan al semejante y respeta el buen gusto en la expresión.
Las palabras tienen un inmenso poder y parece que a estos impresentables les importa un comino. Las bellas palabras entran en el alma y puede transformarte completamente. Las palabras son una herramienta para comunicar los pensamientos y los sentimientos.
El hombre es el único animal que habla y con eso puede hacer bien o hacer mal. Puede hacerte sentir maravillosamente o destruirte para, siempre. Una palabra que lastima el amor propio no la podemos olvidar jamás. Y a partir de ahí vienen los sentimientos negativos como el odio, el rencor y la venganza. Hay que pensar mil veces antes de emitir una opinión qué toque la vida íntima o el honor de las personas, así como tener pruebas en mano, para acusar. Algunas personas, ahora gratuitamente ofenden y tocan la dignidad y luego paran en los estrados judiciales.
Ocurre en el mundo de la política y la farándula. Claro que los periodistas de espectáculos viven de los chismes. Es una industria que tienen raiting y genera plata. La morbosidad de quienes consumen, es muy grande y el interés de quienes ofrecen, más grande todavía.
Algunos parlamentarios usan términos soeces qué son muy fuertes. En el momento que sesionan y transmiten por televisión, hay criaturas que están viendo. Y jóvenes y adultos. Yo no sé por qué el público no reclama este tema. Nosotros que fuimos a la universidad y amamos la literatura no tenemos que permitir que falten el respeto de esta manera. Nosotros con nuestros impuestos les pagamos sus sueldos y les tenemos que pedir respeto y decoro. Por lo menos con el dinero que reciben pueden comprar libros y seguir cursos de etiquetas. Aprender a dirigirse en forma educada a sus votantes. Eso es lo mínimo que les pedimos.
Con ese lenguaje agresivo y grosero no aportan nada y no educan. Solo demuestran la clase ignorante, mediocre y mal educada qué son. Claro que nosotros no podemos esperar nada bueno de ellos. Compran títulos y no saben nada de ética ni moral. Son oportunistas que se meten en la política para llenar sus bolsillos. Para llenar las instituciones de amantes, chongos y parientes. Lacras de la sociedad. Parásitos que se alimentan del pueblo. Vividores del Estado. Corruptos y sin vergüenzas. Personajetes sin moral y sin palabra. Ratas de dos patas. Animal rastrero como dijera Paquita la del Barrio fallecida hace poco.
Nos gustaría escuchar a las autoridades con mensajes esperanzadores. Con discursos que tengan contenido. Con palabras que nos motiven y nos alienten.
Quisiéramos políticos formados en las mejores universidades. Que hayan leído toda la literatura clásica y las historias inspiradoras de los grandes personajes de la historia universal. Quisiéramos emocionarnos con esos parlamentos. Quisiéramos reír, llorar y soñar. Imaginar que no todo está perdido y que un mundo más justo y amoroso todavía es posible.
Yo creo que la misión de los estadistas y los líderes es encender el patriotismo. Sacar el fuego sagrado de mejorar qué tenemos todos. No es su trabajo mostrar escenas lamentables donde pelean como perros y gatos usando vocablos obscenos e ir respetuosos.
Nada se mejora de esta manera. Tus palabras hablan de tu persona. Y con eso estas transmitiendo la belleza de persona que sos o toda la inmundicia que llevas dentro.
Tenemos que ser finos y educados. Tratar bien a los semejantes con palabras y acciones. Pidamos a las autoridades que dejen de ser groseros y nos respeten un poco. Gracias.