Las temporadas de conveniencia económica suelen ser efímeras, primaveras económicas que pueden perderse luego de meses. En el submundo de la frontera, que tiene su propia dinámica, dependen de varios factores externos, como el clima político, económico y social de ambos países.
Es por ello que la crisis económica en Argentina repercutió en el comercio de ciudades como Encarnación, cuyo flujo de circulante está vinculado al comercio de frontera. Esto no solo en materia de conveniencia de precios; entiéndase, que sea más barato aquí que allá; sino más bien, en el poder adquisitivo que tenga ese mercado al que apunta. El Circuito Comercial de la ciudad representa casi la mitad de todos los comercios habilitados en la capital de Itapúa.
Este mercado tiene como principal comprador el turista de compras, por sobre el consumo local.
No obstante, la “primavera económica” que favorece en precios a Encarnación se ve coartada por una falta de poder adquisitivo del actor clave, el turista extranjero. Esto se traduce en mucho movimiento pero no en la cantidad ideal de ventas. En contrapartida, el poder adquisitivo del comprador local no ha cambiado en años, por lo que el mercado local sigue siendo una alternativa lejana para promover el desarrollo del comercio en la región.
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Entonces, bajo esta lógica, no es suficiente “tener mejores precios”, si no se logra traducir en un mayor circulante de recursos.
Según datos de la Oficina Regional de Migraciones, el tránsito vecinal fronterizo (TVF) representa más del 80% del flujo migratorio por el Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz. Es decir, la mayoría vinculados al turismo de compra, que mantienen relativamente estable el flujo de ventas en la región. ¿Pero que pasará si nuevamente la conveniencia en precios se reduce? ¿Estará preparada la región para afrontar un declive de circulante de recursos?
Los comerciantes aprendieron a navegar solos en esta realidad, con una ausencia total del Estado, que no se preocupa por una región muy prometedora. Sería clave pensar en políticas integrales que ayuden al comerciante y que a la par, genere un consumo interno. Encarnación necesita políticas que fortalezcan el consumo interno y diversifiquen su economía, para que la bonanza no sea efímera, y no dependa solamente del clima de un país ajeno.
sergio.gonzalez@abc.com.py