18 de enero de 2026

Pequeños cambios cotidianos en actividad física, dieta y sueño pueden otorgar años adicionales de vida, según revelan estudios recientes. Esta evidencia invita a reflexionar sobre el poder transformador de hábitos saludables, especialmente para quienes buscan un bienestar duradero.

Los mitos sobre los pasos diarios están cambiando. Nuevas investigaciones revelan que la calidad del movimiento, no solo la cantidad, es clave para la salud articular y cardiovascular. Este enfoque dinámico transforma nuestra relación con la actividad física.


Las mujeres mayores que caminan 4.000 pasos diarios una o dos veces por semana tienen un 26 % menos de riesgo de muerte (un 40 % si son tres días) y un 27 % menos de padecer enfermedades cardiovasculares, en comparación con las que no alcanzan este número de pasos ningún día.

Un equipo internacional de investigadores ha corroborado que los efectos de la actividad física continúan incluso cuando cesa el movimiento, y que el ejercicio incrementa el gasto energético sin que el cuerpo humano reduzca el consumo que necesita para funciones vitales, como la respiración o la circulación.