11 de febrero de 2026

Tras el fracaso del proyecto anterior, Petropar lanzó una nueva licitación por más de US$ 20 millones para “terminar” el tren de molienda de caña de Troche, pese a que gran parte de la obra y los equipos ya estarían ejecutados, según la empresa contratista cuyo contrato fue rescindido. El titular de la estatal, Eddie Jara, había asegurado que la obra podía realizarse con US$ 14 millones, en abierta contradicción con el precio de referencia actual.


La planta alcoholera de Petropar, ubicada en Mauricio José Troche, Guairá, “se convirtió en chatarra”, le dijo ayer al presidente Horacio Cartes el concejal departamental colorado Patrocinio Brítez, quien habló a nombre de los cañicultores de Troche. Pidió al Mandatario que “mueva a sus ministros” y mande reparar la fábrica para que pueda producir este año. Fue durante una reunión proselitista con cañicultores realizada en la firma Azucarera Paraguaya, en el distrito de Tebicuary, de la que participaron el presidenciable colorado Mario Abdo Benítez y varios políticos oficialistas.
Ayer, desde Petropar informaban de “un paro programado” en la alcoholera de Troche para la instalación de la tercera turbina. Con este dato, la propia estatal confirmaba, sin quererlo, que la fábrica venía funcionando con solo 4 de los 6 molinos.

La planta alcoholera de Petropar de Mauricio José Troche está parada desde el domingo por la avería registrada en el reductor de uno de los motores del cual depende la molienda de la materia prima. Si no hay reactivación en breve, podrían generarse pérdidas millonarias.


El trasfondo de la crisis en la alcoholera de Petropar, en Troche, y que propició la reciente salida del gerente, no fue precisamente beneficiar al cañero sino al enorme negociado que existe detrás de la entrega de los cupos. La próxima zafra puede mover más de US$ 11 millones con el alto precio pactado para cada tonelada de caña dulce.