1 de marzo de 2026
El secuestro de Almir de Brum, ocurrido el 21 de febrero de 2026 en la zona rural entre Canindeyú y Caaguazú, no es solo un crimen más en la larga lista de acciones del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Es un síntoma alarmante de algo mucho más profundo y peligroso: la normalización del terror en nuestra sociedad.

La Fiscalía ordenó el bloqueo de las cuentas de la familia de Almir de Brum, el productor sojero presuntamente secuestrado por el grupo criminal EPP, según confirmó la Policía. La medida busca evitar cualquier transferencia de dinero o intento de negociación mientras avanza la investigación.

CURUGUATY. Hasta el momento no existe ningún tipo de comunicación por parte de los captores de Almir de Brum (32), secuestrado el fin de semana en la zona limítrofe entre Caaguazú y Canindeyú. Los responsables dejaron un pasquín adjudicando el hecho al grupo criminal EPP, pero desde entonces no hubo contacto con la familia.


El contraalmirante Cíbar Benítez, secretario permanente del Codena, negó que el retiro del CODI de la zona del secuestro del productor Almir De Brum Da Silva represente una derrota de las fuerzas de seguridad. Aseguró que se trata de una medida “momentánea” y que la lucha contra el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) continúa en otros puntos del país.

El Gobierno anunció que un decreto habilitará a las FF.AA. mayor capacidad operativa en zonas bajo amenaza de grupos criminales y aumentará efectivos en el CODI. Según el documento, los militares usarán la fuerza cuándo los criminales posean armamento de guerra, tengan entrenamiento pseudomilitar o quieran quebrantar el Estado.