22 de enero de 2026

No comparten grupo de WhatsApp ni se ven todos los fines de semana. A veces pasa un mes —o varios— sin hablar. Pero cuando algo se rompe, cuando llega una buena noticia o un problema serio, su nombre aparece en la lista corta de personas a las que vale la pena escribirles. Son los llamados “amigos de baja intensidad”: vínculos sin mucha frecuencia, pero con una sorprendente capacidad de permanencia.




La transición a la adultez puede ser una etapa desafiante en muchos aspectos, y uno de ellos es el establecimiento de nuevas amistades. En la infancia y adolescencia, el entorno escolar facilita las conexiones sociales, pero al llegar a la adultez, este proceso se torna más complejo.