25 de marzo de 2026

Un estudio reciente revela que la misión DART de NASA, lanzada en 2022, provocó cambios en la órbita heliocéntrica del sistema binario Dídimo-Dimorfo, marcando un hito en la desviación de asteroides para prevenir futuros impactos en la Tierra.


Bennu, un pequeño asteroide de medio kilómetro, es clave para entender los primeros momentos del sistema solar. Su estudio revela pistas únicas sobre la formación planetaria y la historia cósmica, convirtiéndolo en uno de los objetos espaciales más importantes para la ciencia actual.


El asteroide 2024 YR4, que llegó a tener un 3,1% de probabilidad de impactar la Tierra, ahora tiene casi un 4% de riesgo de chocar contra la Luna, según datos del telescopio James Webb. Con 60 metros de diámetro, fue descartado como amenaza terrestre para el 22 de diciembre de 2032.
