13 de marzo de 2026

A dos años y medio de la promesa del Gobierno de Santiago Peña (ANR-HC) de priorizar la avenida Artigas, la transitada arteria se encuentra en ruinas. Ni el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC), ni su sucesor, Luis Bello (ANR-HC), intentaron siquiera mantenerla en mínimas condiciones. Los baches ya ocasionaron varios accidentes.


Indígenas que protestan frente al Instituto Paraguayo del Indígena, sobre la avenida Artigas, en Asunción, retornarían esta tarde a sus comunidades luego acordar con las autoridades la entrega de víveres. Insisten, de todos modos, con la renuncia o la salida del titular de la entidad, el militar Juan Ramón Benegas.


Líderes y lideresas indígenas del Bajo Chaco cuestionan el cierre de las oficinas del Instituto Paraguayo del Indígena, bajo la excusa de protestas de comunidades frente a la entidad, sobre la avenida Artigas. Además, exigen la apertura de una oficina regional en la ciudad de Villa Hayes, o, de lo contrario, amenazan con una movilización.
En el país de maravillas que pintó el presidente Santiago Peña en su mensaje al Congreso el pasado 1 de julio, no hubo lugar para los indígenas que continúan arrastrando su miseria por el país, incluso en la misma zona céntrica de nuestra ciudad capital. En efecto, ninguneó a los más de 100.000 indígenas distribuidos en diecinueve pueblos en el territorio patrio, y no les dedicó una sola palabra a su sempiterno drama. Ayer mismo, los nativos bloquearon una vez más el tránsito en la avenida Artigas, donde está ubicado el cuartel que sirve de asiento a la entidad pública, el Indi, que debe ocuparse de ellos. El mero asistencialismo puntual tiene patas muy cortas: ya es hora de intentar seriamente que los indígenas “estén mejor” o que al menos no estén peor de lo que ya están por culpa del abandono del que han venido siendo víctimas por parte de quienes hasta los denigran comprando sus votos y practicando el prebendarismo también en el Indi.