17 de abril de 2026

El obispo de Caacupé resaltó en su mensaje pascual las virtudes del Paraguay, del que dijo es un país vigoroso, pleno de esperanza, pero al mismo tiempo lamentó que sus instituciones estén agonizantes. Criticó a la élite política que se dedica a satisfacer intereses personales, a controlar todo lo que pueden, a manipular la justicia, seducir a los honestos y a perseguir a quienes los enfrentan.

El Rvdo. padre Leoncio Vallejos Benítez, integrante de la junta de la Conferencia de Religiosos del Paraguay (Conferpar), lanzó una dura crítica contra el Estado paraguayo por la ineficacia de las leyes destinadas a combatir la trata de personas, señalando que muchas de ellas “existen solo en los papeles” y carecen de presupuesto y políticas reales para su aplicación. Fue durante la misa central celebrada en la Basílica de Caacupé.

El obispo de la diócesis, monseñor Ricardo Valenzuela, expresó su preocupación por la creciente normalización de la violencia y la indiferencia en la sociedad actual. Advirtió que estas prácticas se repiten a diario y terminan siendo aceptadas como algo habitual, tanto a nivel mundial como en la realidad local. Las declaraciones fueron realizadas durante la misa central.

Monseñor Roberto Zacarías, obispo de la diócesis de Canindeyú, advirtió sobre la desorientación social, la pérdida de la libertad y la desconfianza generada por la inseguridad, y llamó a una conversión auténtica y al compromiso con el bien común. Fue durante la misa central en la basílica de Caacupé.

El Pbro. Vicente Segovia advirtió sobre cómo la corrupción, el robo y el pokarë afectan nuestra sociedad y alejan a los corazones de Dios. Además, reflexionó sobre la importancia del bautismo como fuente de vida, identidad y dignidad, y reivindicó la necesidad de un liderazgo cercano, que escuche, anime y oriente a la comunidad. Fue durante su homilía en el Santuario de la Basílica de Caacupé.

El padre Alberto Luna exhortó a la ciudadanía a reflexionar con responsabilidad ante las próximas elecciones municipales, instando a no olvidar a los pobres, a rechazar los discursos vacíos y a priorizar el bien común al momento de elegir a las futuras autoridades locales. Fue en la misa central celebrada en Caacupé.