20 de febrero de 2026

La justicia argentina dictaminó que la muerte del fiscal Natalio Alberto Nisman se trató de un asesinato, descartando un supuesto suicidio que se pretendió simular, y que fue una directa consecuencia de la denuncia que el funcionario realizara contra el gobierno de Cristina de Kirchner por el presunto intento de encubrir a acusados en el atentado a la AMIA.