22 de marzo de 2026

La Policía Nacional está tras los pasos de los integrantes de una presunta red que se dedica a estafar mediante la venta de vehículos clonados. Este jueves allanaron un supuesto aguantadero donde hallaron varios vehículos de alta gama en condición irregular y recuperaron una camioneta que había sido entregada como parte de pago por un hombre que reconoció al vendedor cuando lo vio en televisión tras su detención.

La tremenda corrupción policial es un tema de nunca acabar, pues nadie se atreve a tomar las medidas saneadoras que acaben con la trágica paradoja de que la delincuencia esté enraizada en el órgano que debe preservar el orden público, así como los derechos y la seguridad de las personas y de sus bienes, prevenir e investigar los delitos y ejecutar los mandatos de la autoridad competente. Es deplorable que los sucesivos comandantes de la Policía Nacional no hayan creído que ella debe empezar por prevenir la comisión de hechos punibles dentro de sus propias filas. El reciente caso de “clonación” de documentos de vehículos ha ocasionado el traslado de efectivos a otras unidades, lo cual no es un buen síntoma, pues si alguno de ellos estuviera involucrado en el caso, no se estaría haciendo otra cosa que expandir el territorio para los “polibandis”.

El comisario Benicio Ramírez, director general de Investigación Criminal de la Policía, señaló que ya se encuentran realizando un sumario administrativo para esclarecer el escándalo de clonación de documentos de vehículos que derivó en el cierre de la oficina de Caaguazú. Indicó que al menos dos funcionarios están siendo investigados, pero también verifican quiénes estaban trabajando cuando se produjeron una sospechosa “verificación” y el pago irregular.

Una mujer llamada Patrocinia Martínez denuncia que su cédula fue clonada, lo que le genera una serie de problemas como por ejemplo no poder cobrar más el subsidio de la tercera edad. Dicen que las autoridades del departamento de identificaciones no le dan una solución al problema que le afecta desde hace casi un año.

LUQUE. Los ocho guardias de seguridad privada que fueron detenidos el viernes de madrugada durante el allanamiento realizado en la propiedad de la familia Sopeña, tras intentar detener el ingreso de la comitiva fiscal para el procedimiento, se abstuvieron de declarar hoy. Tras los trámites, obtuvieron su libertad.