Las actividades comerciales que dañan el fondo marino afectan la capacidad de los océanos para capturar CO₂, una “emisión oculta” que debe evaluarse mejor. Los océanos regulan el clima al absorber cerca del 30% del CO₂ humano anual, ayudando a frenar el calentamiento global.
Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) volverán a superar un nuevo récord mundial a nivel mundial durante 2023, cuando se alcanzarán 36.800 millones de toneladas, un 1,1 por ciento más que el año anterior, según el informe anual de ‘Global Carbon Budget projects’ que destaca que, además, las emisiones aumentaron en 2023 en todos los tipos de combustible fósil (gas, petróleo y carbón).
Los niveles actuales de dióxido de carbono en la atmósfera son los más elevados alcanzados en la Tierra en 14 millones de años, reveló un vasto estudio divulgado este jueves, que evoca los climas inhóspitos hacia los que se dirige la humanidad.
DUBAI. El mundo no puede dirigir todos sus esfuerzos de descarbonización hacia los sumideros naturales de carbono, pues su contribución futura “es incierta” ya que también se ven afectados por la crisis climática, por lo que “es necesaria una eliminación rápida y controlada de los combustibles fósiles”.
En un estudio a gran escala con casi 400 socios, investigadores de todo el mundo recopilaron datos sobre especies de árboles para entender la importancia de sus hojas en el almacenamiento de CO2.
Científicos chinos lograron una síntesis total precisa de azúcar a partir de dióxido de carbono en el laboratorio, lo que supone un paso crucial en la síntesis artificial de azúcar.