17 de abril de 2026
Ya está en cancha de Diputados definir el tamaño del “parche” que aplicarían al derroche de dinero público en favor de la clase política. El proyecto con media sanción de Senado que solo toca las escandalosas bonificaciones pondrá a prueba si Cámara Baja sigue de pasapapeles o se anima a aumentar un poco más la poda.

El análisis de la ejecución presupuestaria en siete instituciones clave del Estado revela que el rubro bonificaciones trepó G. 20.567 millones entre 2024 y 2025. De ese total, la mayor tajada corresponde al Congreso Nacional, con una suba de G. 19.128 millones -unos US$ 3 millones- empujada principalmente por la Cámara de Senadores bajo la gestión del cartista Basilio “Bachi” Núñez.

El presidente del Congreso, Basilio Núñez (ANR, cartista), anunció que dejará de percibir la “bonificación por responsabilidad” de G. 21 millones que inflaba su remuneración a más de G. 63 millones mensuales. Registros del MEF revelan que, desde 2017, ningún antecesor de Núñez ni ministro del Poder Ejecutivo contaba con este beneficio, dejando en evidencia un esquema de privilegio exclusivo implementado desde 2025 por el gobierno de Santiago Peña.

Un estudio actuarial del Fondo de Jubilaciones y Pensiones del Poder Legislativo revela un déficit multimillonario, ingresos insuficientes para pagar beneficios y un sistema cada vez más presionado por el aumento de jubilados. La caja legislativa no es sostenible, se plantea su eliminación y migrar a un sistema de capitalización individual. Sin embargo, en la Cámara de Senadores ya se alistan para tratar el miércoles un proyecto de reforma de la Caja Parlamentaria que sigue manteniendo los privilegios.

La Universidad Nacional de Asunción (UNA) resolvió suspender todas sus actividades académicas, administrativas y de servicios asistenciales los días 11 y 12 de marzo, para acompañar las movilizaciones que se realizarán ante el Congreso Nacional, en el marco del estudio del proyecto de reforma del sistema de jubilaciones y pensiones del sector público.