1 de marzo de 2026

Las freidoras de aire se han vuelto indispensables en la cocina, pero su popularidad trae consigo el desafío de la limpieza. Un viral método de dos minutos promete eliminar grasa y residuos de manera sencilla, aprovechando el vapor residual.

En las cocinas del verano, el frutero se llena rápido: mangos maduros, bananas que se pasan en un día, mburucuyás que perfuman la casa. Convertir todo eso en un postre digno de restaurante en apenas 15 minutos es posible si se adopta el espíritu de la tarta rústica: poco molde, cero perfeccionismo y máximo sabor.

Los helados con sabor a cóctel ganan lugar en bares y cocinas caseras. Mojito, piña colada o espresso martini en versión congelada suenan tentadores, pero hay un enemigo silencioso: el alcohol puede dejar el helado duro como hielo o, al revés, tan blando que nunca llega a cuajar.

En muchas cocinas el ceviche ya no se prepara solo con limón, sal y pescado fresco. Cada vez es más común ver trozos de mango, piña o mburucuyá mezclados con el jugo cítrico. No es solo una moda: la fruta ayuda a domar la acidez y a resaltar el sabor del mar.

El asado del fin de semana suele tener protagonistas claros: la carne, la sal y, con suerte, alguna salsa. Pero una técnica sencilla puede cambiar el plato por completo: caramelizar frutas y usarlas como guarnición o salsa para la carne.