1 de marzo de 2026

En la ciudad, el paseo dejó de ser un simple “ir y volver”. Para el perro, la vereda es un mapa vivo: olores nuevos, ruidos, motos, otros animales y personas. En ese contexto, tirar de la correa no siempre es “mala conducta”, sino una respuesta predecible a un entorno sobrecargado de estímulos.