22 de enero de 2026

La confesión de un juez que admitió que cobró para conceder un habeas corpus a un capomafioso brasileño y la absolución a un magistrado revelan el descontrol y la impunidad reinantes en la Justicia paraguaya. De por medio, abogados denuncian que es un “teatro” el enjuiciamiento a una magistrada por amañar sorteo de preopinantes.

El exjuez en lo civil y comercial de San Estanislao Crescencio Ocampos fue condenado a dos años de cárcel por prevaricato. En diciembre del año pasado quiso frenar la extradición del narco Jarvis Chimenes Pavão, a quien otorgó un habeas corpus genérico.

