19 de febrero de 2026

En muchas clínicas veterinarias, la primera consulta de un cachorro suele incluir una pregunta recurrente: “¿Conviene quitarle los espolones?”. Esos pequeños “quintos dedos”, a veces apenas visibles y otras claramente formados, dividen a criadores, tutores y especialistas. ¿Son realmente inútiles? ¿Un simple residuo evolutivo?