28 de abril de 2026


Por el Día Nacional de la Democracia, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), emitió un comunicado con el que recuerda que la democracia en nuestro país es “resultado de las históricas luchas ciudadanas”. También, como compromiso con las víctimas de la dictadura, instan a la investigación para evitar impunidad.
Seguramente, esta semana muchos titulares estarán ocupados por la noticia (¿sigue siendo noticia?) del Golpe de la Candelaria de hace 37 años. Memoriosos recordarán y darán sus puntos de vista sobre el fin de una de las dictaduras más largas de América y algunos incluso se referirán a ella como el nacimiento de la democracia paraguaya. En este punto, conviene analizar el episodio con menos épica y más criterio ciudadano.
Si bien la democracia representativa en una República significa que el pueblo elige a quienes deben representar sus intereses dentro del respeto a la Constitución y las leyes, en Paraguay pareciera que este concepto, universalmente reconocido y aceptado, tiene una interpretación diferente. Los legisladores nacionales se han caracterizado en los últimos tiempos por presentar proyectos que en nada benefician al verdadero “soberano” sino únicamente a ellos mismos. Un claro ejemplo reciente es el proyecto de reglamentación del artículo 189 de la Constitución Nacional, presentado por el presidente del Congreso, el senador Basilio “Bachi” Núñez (ANR, cartista), que busca reglamentar la senaduría vitalicia y permitir que los expresidentes que hayan finalizado sus mandatos tengan la posibilidad de renunciar a ese título honorífico y candidatarse al Parlamento. De concretarse esta afrenta a la Constitución Nacional, significaría el “acabose” de un Estado de derecho.
Ciudad del Este hizo lo correcto, la oposición hizo lo correcto y Miguel Prieto hizo y está haciendo lo correcto. Votar bien parece sencillo, pero es la clave en cualquier elección. Ciudad del Este creció y podría decirse que hoy mismo es un modelo de desarrollo político del país, simplemente porque su ciudadanía hizo valer su poder, sin la intermediación del asistencialismo, la corrupción ni el clientelismo estatal y partidista.