6 de febrero de 2026

Con su genialidad característica, Gabriel García Márquez definió la gran paradoja latinoamericana y caribeña: por un lado, la soledad y dificultad de ser comprendida internacionalmente y, por otro, una vitalidad e identidad que claman por ser reconocidas y valoradas en sus propios términos. Los ecos de esta reflexión divagan por un viejo laberinto desde hace ya más de cien años.
La conocida organización ambientalista Greenpeace realizó esta semana un acto de vandalismo rociando con pesticidas agrícolas la fachada del edificio del Consejo de la Unión Europea en Bruselas para protestar contra el Acuerdo Unión Europea - Mercosur.

Hasta el 30 de junio están abiertas las inscripciones, de forma libre y gratuita, en https://forms.gle/KJfC9bkkBG5NgYPi7, para el concurso “Mi patio es el mundo”, dirigido a proyectos innovadores de educación, para el desarrollo sostenible en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay.
A medida que el mundo ingresa en el cuarto año de la pandemia de la covid-19, la situación está mejorando gradualmente. Se han levantado la mayoría de las restricciones fronterizas y la gobernanza mundial de la salud ha pasado de una respuesta pandémica a una recuperación pospandémica. Los países de todo el mundo han intensificado los esfuerzos para lograr la salud y el bienestar para todos y promover la realización de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, cuyo progreso se vio afectado por la pandemia.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) presentaron un nuevo Informe Especial conjunto titulado “Hacia una seguridad alimentaria y nutricional sostenible en América Latina y el Caribe en respuesta a la crisis alimentaria mundial, en el cual llaman a fortalecer la producción agrícola y los sistemas de protección social y extender su alcance en el área rural para responder al triple desafío de combatir la inseguridad alimentaria y el aumento de la pobreza extrema, y apoyar la producción de alimentos en la región.