22 de marzo de 2026

Entre el verde intenso del País Vasco y el Cantábrico, Zumaia guarda una de esas postales que se vuelven experiencia: acantilados estriados como páginas, playas al pie de la roca y un paseo costero donde cada curva cambia la escala del paisaje.

Entre el pulso de Nueva York y la calma ribereña de Nueva Jersey, el Mundial de Fútbol 2026 tendrá un escenario con nombre propio: el MetLife Stadium. La final se jugará en East Rutherford, a pocos kilómetros del skyline de Manhattan, en una zona donde el viaje se arma fácil: partidos de alto voltaje, paseos frente al Hudson, barrios para caminar y una escena gastronómica que acompaña de día y de noche.

En el sur de Perú, entre quebradas luminosas y sierras de altura, Ayacucho se vuelve especialmente magnética cuando llega la Semana Santa. Su centro histórico —de plazas serenas y fachadas barrocas— se transforma en un escenario vivo de procesiones, música y tradición, en una ciudad que lleva décadas siendo nombrada “la de las 33 iglesias”.

La película “El agente secreto”, que compite por varios Óscar, ha revitalizado Recife, aumentando el turismo y las ventas de camisetas icónicas. La obra está ambientada en la dictadura brasileña, desafía estereotipos e impulsa el orgullo regional.

Cada Semana Santa, Antigua Guatemala se transforma en un vibrante lienzo, con alfombras de aserrín multicolor que adornan las calles históricas. Este ritual efímero, que une a la comunidad, atrae a miles de visitantes que buscan vivir la tradición.