29 de noviembre de 2025

BUENOS AIRES. El Tesoro de Argentina colocó en el mercado doméstico letras y bonos por 13,99 billones de pesos (unos 9.484 millones de dólares), con lo que logró refinanciar el 96,48 % de los vencimientos de deuda que debe afrontar este miércoles.

La Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) pidió que se utilicen los recursos asignados al presupuesto del MOPC para este año para saldar las deudas con las empresas contratistas. El gremio advierte que la ejecución presupuestaria apenas llega al 50% y que los atrasos empujan ya a varias firmas a una situación crítica.

La Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) alertó sobre la grave situación por la deuda acumulada del Estado con las empresas constructoras, que supera los US$ 355 millones, incluyendo US$ 110 millones en intereses atrasados desde el gobierno anterior. Los gremios advirtieron que la falta de pago pone en riesgo la continuidad de las obras públicas, el empleo y la confianza en los contratos, y exigieron un plan de pagos claro y recursos garantizados en el Presupuesto 2026.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, admitió que el Gobierno mantiene un importante atraso en los pagos a las empresas proveedoras del programa Hambre Cero. Aseguró que los desembolsos se regularizarán en las próximas semanas y afirmó que está dispuesto a asumir el costo político por la demora.
El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, responsabilizó en parte a los entes que reciben los recursos del fisco por la gestión de prioridades para pagos a los proveedores. Afirmó que está sorprendido por los significativos montos que se vienen acumulando y añadió que están analizando cada situación y que “toda deuda verificada” se va a pagar.

La Cámara Paraguaya de Distribuidores de Materiales de Construcción (Cadimaco) manifestó su preocupación ante la falta de información oficial sobre el cronograma de regularización de los pagos atrasados que mantiene el Estado con el sector. La deuda acumulada supera los US$ 300 millones, según Capaco, y ya genera un efecto dominó que alcanza a proveedores, distribuidores y miles de trabajadores.