17 de marzo de 2026
El Gobierno celebró como un hito histórico la colocación de bonos en guaraníes por el equivalente de 1.000 millones de dólares en el mercado internacional y la comparó en importancia con la realizada en 2014 por el mismo monto, pero en moneda extranjera. La referencia se remonta al principio de la administración de Horacio Cartes, cuando Paraguay realizó una emisión hasta entonces sin precedentes y adoptó decididamente esta modalidad como principal fuente de financiamiento externo. Lo que no se dice es que, en aquella época, el saldo de la deuda pública paraguaya era de 4.174 millones de dólares, 10,9% del PIB, y actualmente, con esta nueva partida, es de 21.409 millones, el 43% del PIB. El endeudamiento se cuadruplicó en tan solo doce años. ¿Dónde están los resultados?

La semana última, el MEF dio a conocer el déficit fiscal de 2025, que cerró en 2% del PIB, pero sin pagar millonarias deudas acumuladas con las contratistas del Estado, que solo en tres segmentos –obras, salud y alimentos– superan los US$ 1.000 millones. El Dr. Dionisio Borda, economista y exministro de Hacienda, desarrolla un análisis al respecto, que compartimos a continuación.

El presidente Santiago Peña lanzó “tips” de ahorro para la ciudadanía y así puedan –según él– “tener plata en el bolsillo”. Lo paradójico es que mientras el mandatario difunde estas recomendaciones, los gastos de viajes, catering y combustibles de la Presidencia de la República se dispararon para este año respecto al presupuesto público de 2024. De G. 7.824 millones en su primer año de gobierno trepó a G. 14.987 millones para 2026 solo en esos ítems.

A partir de los últimos datos disponibles de los “Fondos a transferir – Bonos Soberanos” del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), se observa con claridad cómo el Estado paraguayo está reorganizando el uso de los recursos provenientes de distintas emisiones de deuda pública, con un fuerte peso de las operaciones de refinanciamiento y amortización, y una asignación concentrada en un número reducido de entidades.

El Gobierno de Santiago Peña no pudo llegar al tope de déficit fiscal establecido por la ley de presupuesto para el año 2025, fijado en 1,9% del PIB, a pesar del millonario “bicicleteo” de deudas en el que incurrió. Cerró el año y no les pagó a numerosas proveedoras del Estado, que reclaman más de US$ 1.000 millones solamente en los sectores salud, obras y alimentos.

La estructura de tenencia de los Bonos del Tesoro (BOTES) paraguayo evidencia, al cierre de noviembre de 2025, un marcado predominio del sistema financiero local y una elevada concentración en un grupo reducido de inversores. De acuerdo con los datos oficiales, el saldo total en circulación asciende a G. 7,8 billones, equivalentes a US$ 1.117,2 millones, lo que permite dimensionar el peso de este instrumento dentro del mercado de deuda pública interna.