7 de marzo de 2026

Las mujeres del Paraguay ganan en promedio casi un 30% menos que sus pares masculinos, pese a que los superan ligeramente en años de estudio, reveló esta semana el Instituto Nacional de Estadística (INE) del país suramericano, que el martes último conmemoró el Día de la Mujer Paraguaya. En concreto, según un despacho de EFE, las mujeres paraguayas ingresan una media de G. 2.772.000 o US$ 430 frente a los G. 3.815.000 (que equivalen a unos US$ 592 a la tasa de cambio actual) que perciben los hombres en el mercado local, lo que supone un 27,34% menos, aunque ellas en promedio se educan unos 10,3 años contra los 10,1 de ellos. “Los motivos pueden ser muchos”, dijo a EFE el director nacional del INE, Iván Ojeda, al tratar de explicar la brecha, que cobra notoriedad cada 24 de febrero, cuando se recuerda la primera Asamblea de Mujeres Americanas de 1867.
Cada 24 de febrero, Paraguay saca del joyero su relato más reluciente: el de las mujeres que, en 1867, en plena Guerra de la Triple Alianza, entregaron sus alhajas para sostener una nación que se desangraba. Las nombramos reconstructoras, gloriosas, heroicas. Las aplaudimos desde el bronce, las ovacionamos desde el sacrificio.

El 24 de febrero de 1867, las mujeres paraguayas entregaron sus joyas para sostener a un país en guerra. Más de 150 años después, otras mujeres siguen reconstruyendo la patria desde el territorio, la cultura, la salud y la defensa de derechos. Esta nota conecta a aquellas protagonistas de la “Asamblea del Bello Sexo” con las lideresas que hoy sostienen el tejido social en las comunidades más vulnerables del país.

Llevar la propuesta del Día de la Mujer Paraguaya al Congreso en 1974 no fue un simple acto protocolar; fue un desafío al corazón de la dictadura. Carmen Casco de Lara Castro, “La Señora Libertad”, utilizó las instituciones como trinchera para reivindicar a la mujer reconstructora en un tiempo donde la disidencia se pagaba con el exilio o la prisión.