11 de febrero de 2026
Como cada año, cuando febrero toca la puerta, trae consigo una valija de historia y recuerdos, y la noche que rompió cadenas y encendió esperanzas vuelve a ser protagonista. Hace treinta y siete años, en la madrugada del 2 y el 3 de febrero de 1989, el país se encontraba en camino de de una transformación profunda y a punto de abrazar la añorada democracia. Lo que ocurrió en esas horas tensas no fue solo un golpe militar, sino una ruptura decisiva en el alma de la nación, el fin de la dictadura más longeva de América Latina, aunque hoy en día muchos quieres disfrazar al dictador de “presidente constitucional”. Esta barbaridad es reivindicada hoy hasta por algunos personajes del propio Gobierno.
Vergonzosas, indignantes y terriblemente peligrosas son sus declaraciones referentes a las víctimas del dictador Alfredo Stroessner, a quien usted pretende reivindicar manipulando cifras. Así, desviándose sutilmente de la esencia sanguinaria de este “tiranosaurio”, que fue su correligionario, usted pretende minimizar y hasta tolerar las “leves maldades” cometidas por este criminal que azotó al pueblo paraguayo durante 35 años.

Luego de que el presidente de la Aneaes, José Duarte Penayo, haya reivindicado a Stroessner, varios sectores expresaron su rechazo. Al respecto, el periodista y escritor Bernardo Neri Farina apuntó un comentario sobre que un “déspota ilustrado es más peligroso que un déspota en estado cerril”.
Defender una supuesta “constitucionalidad” de la autocracia colorado stronista es lo mismo que intentar fundamentar la constitucionalidad del Plan Cóndor. Pero no nos quedemos nada más en formulaciones efectistas (aunque verdaderas). Profundicemos algo esta cuestión, aunque no haga falta mucho; estos son tiempos fascistas y la famosa Ventana de Overton se está corriendo hacia lo hasta hace poco impensado e indefendible.

El presidente de la Aneaes, José Duarte Penayo, hijo del expresidente de la República Nicanor Duarte Frutos, reivindicó la figura del dictador Alfredo Stroessner en una entrevista brindada a un medio de comunicación local. “Para mí fue un presidente constitucional”, afirmó.

El Colegio Cristo Rey rememoró en redes sociales la intervención estatal que sufrió entre 1976 y 1977, durante la dictadura stronista. Este martes, se cumplen 50 años de uno de los episodios más “difíciles” de su historia institucional.