22 de marzo de 2026

La estabilidad macroeconómica del país se cruza con una acelerada transformación industrial y con las nuevas necesidades y reglas para encontrar el mejor talento que lidere los procesos de cambio. Los headhunters que operan para las principales corporaciones y grupos familiares del país buscan un híbrido entre formación, conocimiento global y experiencia local.

Entre la presión por producir, el cambio cultural de las nuevas generaciones y un mercado laboral más ajustado, las empresas paraguayas enfrentan un doble problema: gente que se va más rápido y vacantes que tardan más en cubrirse. El costo no es solo el de “volver a contratar”, sino el de sostener productividad, clima interno y calidad de gestión.

BUENOS AIRES. Casi 22.000 empleados públicos perdieron su trabajo durante el segundo año de Gobierno del presidente Javier Milei, lo que representa una reducción del 7,2 % interanual en la estructura estatal de Argentina, en línea con el estricto plan de ajuste por parte de la administración ultraderechista.

La generación de empleo sigue siendo uno de los instrumentos más eficaces para combatir la pobreza y fortalecer el desarrollo económico. No solo permite a los países construir economías más autosuficientes y consolidar una base productiva sólida, sino que cumple un rol clave en la estabilidad social al atacar de raíz problemas como exclusión, conflictividad y migración forzada. Brinda dignidad, sentido de pertenencia y oportunidad de progreso. Sin embargo, la brecha entre el crecimiento de la población y la capacidad de las economías para generar empleo, sobre todo, el juvenil, se está ampliando de forma preocupante.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) define a la población urbana ocupada en empleos de baja productividad como aquella que trabaja en condiciones caracterizadas por precariedad salarial, inestabilidad laboral y limitada o nula cobertura de seguridad social.

El Ministerio de Trabajo se encuentra promocionando oportunidades laborales a través de una “Migración Circular Laboral” a España. Están recibiendo postulaciones para enviar a paraguayos a trabajar recolectando frutas para empresas agrícolas en Andalucía.