9 de enero de 2026


En 1966, tras una disputa sobre la interpretación del Tratado de Paz de 1872 entre Paraguay y Brasil, y el dominio de los saltos del Guairá bajo dicho Tratado, Paraguay y Brasil firmaron un Acta que garantizaba la igualdad de derechos en el aprovechamiento de las aguas del río Alto Paraná y un precio justo por su adquisición. Era un mundo bipolar, dividido en dos bloques, que existían bajo la arquitectura de la Carta de las Naciones Unidas de 1945. Un bloque abrazaba el multilateralismo, los principios y valores del derecho internacional, la cooperación y la integración; el otro, detrás de la cortina de hierro, el autoritarismo, el imperialismo, la dominación, el totalitarismo ideológico y la negación de los derechos humanos.

La la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) informó hoy que el Sistema Interconectado Nacional (SIN) alcanzó su pico histórico de demanda con 5.185 MW. Según detalló, se rompió el récord de demanda, que marcó su máximo en marzo de este año.
El gobierno brasileño entregó un informe confidencial con presuntas explicaciones sobre el incidente del espionaje en Itaipú y así se dio por zanjado el insólito impasse que mantuvo por ocho meses interrumpidas las tratativas para la renegociación del Anexo C del Tratado, increíblemente por iniciativa del Gobierno paraguayo, cuando Paraguay necesita de esa renegociación mucho más que Brasil. ¿O no? Todo depende de qué Anexo C se esté planificando: uno que restituya plenamente los relegados derechos nacionales en Itaipú o uno que cambie algo para no cambiar nada. Lamentablemente, los indicios no son halagüeños. La única realidad en Itaipú es que, hasta el día de hoy, Brasil se queda con el 100% de los excedentes energéticos paraguayos a cambio de una “compensación” arbitraria, totalmente divorciada del precio de la energía en el mercado regional. Esta situación se ha prolongado por más de 41 años, desde que la central comenzó a producir en 1984.

La distribución de los recursos provenientes de los Royalties y de la Cesión de Energía de Itaipú volvió a ocupar un rol central en las finanzas públicas durante 2025. Conforme con los datos difundidos por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), las transferencias acumuladas entre enero y octubre muestran un flujo significativo hacia gobernaciones, municipios y fondos sociales, en un contexto en el que estos ingresos continúan siendo centrales para la inversión subnacional.