1 de febrero de 2026
Cuando publicamos el artículo anterior, con el mismo título, avolanta, no imaginamos las repercusiones que tendría. Me refiero especialmente a cuestiones técnicas y legales del Tratado y, específicamente, sobre el Anexo C. Algunos especialistas del espacio para el debate dejaron sus dudas, sus aportes geopolíticos y sus críticas sazonadas; otros demostraron un alto nivel de conocimiento, muy pocos juicios irónicos poco claros. Finalmente, algunos atacan al mensajero.
De acuerdo con cálculos de fuentes técnicas independientes, en 2025 Paraguay utilizó el 32% de la energía producida por Itaipú y Yacyretá. El 18% restante que le pertenece como supuesto dueño de la mitad de ambas binacionales lo cedió en su totalidad a Brasil y a Argentina sin percibir un precio de mercado, o al menos mínimamente justo. En otras palabras, literalmente, nuestro país continuó regalando recursos energéticos que son de todos los paraguayos, con la anuencia y tolerancia del gobierno de Santiago Peña.


La economía paraguaya, en el lapso comprendido entre enero y noviembre de este año, aprovechó el 32% de la producción de las centrales binacionales Itaipú y Yacyretá, el 65% de la parte que le correspondió en ambas hidroeléctricas, según fuentes independientes del Sector Energía de nuestro país.

La semana pasada escuchaba estupefacto la primera rendición de cuentas de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), hecho loable y ejemplar, de parte de nuestra locomotora eléctrica, aunque muchas veces expresé que parecería fuera a vapor, con pedal y freno de mano, ya que en cinco décadas de los tratados binacionales y con los mi$mos irmaos, se aprovechó menos del 10% de ambas (IB & EBY), pero ahora los mismos ya visualizan el apagao ($tatu Quo). Ahora solo espero que la margen derecha de los Ju$tos Bina$ionales, hagan lo mismo (web), a modo y semejanza de los rapais no Leste.