5 de mayo de 2026

El presidente de la Cámara de Diputados, el diputado cartista Raúl Latorre se lavó las manos y evitó opinar sobre la situación del condenado (ratificado en segunda instancia) por presunto lavado de dinero vinculado al narcotráfico, senador con permiso Erico Galeano (ANR). Dijo que Diputados tiene sus propios problemas y acotó que el tema tampoco fue tratado ayer en reunión del Comando de Honor Colorado.

La confirmación de la condena contra Erico Galeano sigue causando reacciones en el Congreso, donde más actores se pronuncian a favor de la pérdida de investidura del parlamentario colorado, quien goza de un permiso otorgado por sus pares del Senado.

El senador Erico Galeano Segovia, condenado en dos instancias a 13 años de cárcel por lavado de dinero fruto del narcotráfico y asociación criminal, es el único procesado en la causa A Ultranza Py que está libre. En mayo de 2023, los fiscales del caso solicitaron su prisión preventiva, pero el parlamentario consiguió un “fiscal a medida” para cumplir solo arresto domiciliario. El titular del Ministerio Público Emiliano Rolón avaló esta medida.

El senador Eduardo Nakayama afirmó que ahora que la Justicia confirmó la condena contra Erico Galeano, el Congreso le debe retirar la investidura. Expresó que un “narco-senador” no puede seguir amparado por el permiso que le otorgó la Cámara de Senadores.

Un Tribunal de Apelación confirmó la condena del senador colorado Erico Galeano Segovia a 13 años de cárcel, por lavado de activos y asociación criminal. El procesado abierto al legislador es una derivación de la causa iniciada a partir del megaprocedimiento contra el narcotráfico A Ultranza Py.
La justicia paraguaya atraviesa uno de los momentos más sombríos de su historia reciente. En estos días aciagos, el sistema judicial se ha convertido en un escenario de contradicciones flagrantes, donde la impunidad se reparte con selectividad quirúrgica y la ley parece aplicarse según el apellido, el partido o el poder económico del implicado. Es hora de que la sociedad exija, con fuerza y sin descanso, que este ocaso dé paso a un nuevo amanecer. La democracia lo necesita. El país lo merece.