11 de enero de 2026

Comer carroña nos hizo humanos, en una estrategia de subsistencia complementaria a la caza y la recolección que jugó un papel fundamental en los ecosistemas como un comportamiento alimentario más, según recoge un estudio liderado por el español Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH).

La evolución, un proceso intrincado y no lineal, revela fascinantes transiciones entre especies. Desde Archaeopteryx, el pájaro-reptil, hasta Tiktaalik, el precursor de los tetrápodos, cada hallazgo redefine nuestro entendimiento de los vínculos entre grupos aparentemente distantes.

Con una reacción química interna capaz de producir microexplosiones defensivas, el escarabajo bombardero es clave para entender la evolución de las armas naturales y explorar métodos de control de plagas que reduzcan el uso de pesticidas sintéticos.

Las cosquillas no solo provocan risa: podrían ser una pieza clave en la evolución del lenguaje humano. Esta peculiar respuesta corporal, que aparece desde la infancia y se repite en contextos sociales, tiene implicancias mucho más profundas de lo que parece.

Un estudio en la revista Science revela que algunas plantas usan malos olores, y no fragancias dulces, para atraer polinizadores. Un gen evolucionado les permite emitir hedores y obtener ventajas ecológicas, según el estudio que lideró el biólogo Yudai Okuyama en Japón.