La Asesoría de Comunicación Social de Itaipú Binacional, margen derecha, publicó el pasado 2 de enero un reporte de prensa sobre la ejecución en Paraguay de los polémicos “gastos socioambientales” de la entidad en 2025. Hay muy poca información oficial sobre estos gastos, que se manejan de manera discrecional, no pasan por el Presupuesto General de la Nación, no cumplen las normas nacionales de contrataciones públicas y no están fiscalizados por las instituciones de la República. El reporte asegura que se han hecho “inversiones estratégicas” para el país, pero hay un problema: los números que proporciona no cierran por ningún lado. La entidad y el Gobierno deben brindar detalles pormenorizados que permitan a los ciudadanos hacer comparaciones y determinar cómo realmente se está usando el dinero proveniente de un recurso que es de todos los paraguayos y que está incluido cada mes en sus respectivas facturas de luz.


La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) viene aplicando una serie de medidas de austeridad -como dejar de alquilar avionetas para ir a las reuniones en la Central- que le permitieron reducir en un 40% sus gastos generales en el 2024, informó Federico “Tito” Vergara, jefe financiero paraguayo de la entidad binacional, quien destacó la importancia de estos recortes en un contexto de disminución de ingresos.
Es de conocimiento público la notable voracidad parlamentaria, más allá de los colores. Aparte de gozar hoy de una “dieta” mensual de 29.606.840 guaraníes, cobran 3.168.000 como “gastos de representación”. En vista de que la idea de autodestinarse 5 millones de guaraníes mensuales para combustibles mereció el repudio ciudadano, ahora el senador Natalicio Chase (ANR, cartista) informó que sus colegas se proponen aumentar su gasto de representación trasladando allí el mismo monto rechazado para los combustibles. El cambio conllevaría la gran ventaja de un ingreso monetario contante y sonante, a diferencia de los cupos que no pueden convertirse en guaraníes. El senador Basilio Núñez y el diputado Raúl Latorre, ambos colorados cartistas, justifican este aumento pretendido en la necesidad de que los legisladores deben ser bien remunerados para no ceder a la tentación de corromperse. Sería interesante conocer en cuánto tasan su honestidad.