11 de febrero de 2026

En cada ola de calor, las redes se llenan de productos que prometen mantener a perros y gatos “frescos”: mantas o colchonetas refrigerantes, ventiladores de jaula, chalecos fríos e incluso “aires acondicionados” portátiles. Pero ¿sirven realmente o son solo marketing?

En el mundo felino hay gatos que parecen convivir con nosotros… y otros que parecen gobernar la casa. No se trata solo de temperamento: algunas razas concentran inteligencia, energía y una marcada independencia que las convierte en compañeros tan fascinantes como exigentes. Con ellas, más que “domesticarlas”, la clave es negociar.

Menos tolerantes al contacto, más peleas entre animales que conviven desde hace años, ladridos a deshoras o maullidos insistentes. ¿Es solo una impresión humana o el calor está cambiando realmente el humor de las mascotas?


Compartir la cama con un perro o un gato puede empezar como un gesto de amor y terminar en noches sin dormir, columnas doloridas y un insólito triángulo amoroso: vos, tu pareja y una mascota que ocupa, misteriosamente, el espacio central del colchón. ¿Es posible recuperar tu lado de la cama sin traicionar el vínculo con tu animal? Los especialistas dicen que sí, pero exigen una estrategia tan firme como cariñosa.

La pérdida de un animal de compañía puede ser tan devastadora como la de un familiar, sin embargo, su duelo a menudo es minimizado socialmente. Expertos abogan por un cambio en la percepción para validar estas emociones profundas y necesarias.