15 de febrero de 2026

Un metaanálisis de la Universidad McMaster revela que el 5% de los niños desarrolla alergias alimentarias antes de los seis años, destacando factores genéticos y ambientales que emergen en la infancia como determinantes clave en esta creciente preocupación de salud pública.

La imagen es conocida: un gato de tres colores —blanco, negro y naranja— se estira al sol y alguien comenta: “Seguro es hembra”. Y casi siempre acierta. Lejos de ser un mito popular sin fundamento, la explicación de por qué la inmensa mayoría de los gatos calicó son hembras está escrita en sus cromosomas.

En un extremo de la correa, un chihuahua de poco más de un kilo cabe en un bolso de mano. En el otro, un gran danés puede pesar lo mismo que un adolescente. Ambos son perros, pertenecen a la misma especie (Canis lupus familiaris) y, sin embargo, su tamaño parece desafiar la lógica. Detrás de este contraste extremo hay un laboratorio silencioso pero implacable: la genética.

Un innovador estudio de la Universidad Rockefeller revela que, en vez de estimular, reducir el ‘ruido’ mental podría ser clave para mejorar la atención. Este hallazgo, que desafía la terapia convencional, abre puertas a tratamientos más efectivos para el TDAH.

Un reciente estudio de ADN antiguo, realizado por investigadores de Suecia y Sudáfrica, revela que los habitantes del sur de África permanecieron genéticamente aislados durante 200.000 años, con implicaciones significativas en la evolución cognitiva y migraciones humanas.

¿Cuán emparentados estamos con las ratas o los canguros? En la década de 1980, David Penny desafió el ámbito científico al revelar cómo la convergencia de árboles evolutivos construidos a partir de datos moleculares proporciona evidencia estadística de la evolución, marcando un hito en la comprensión de nuestro linaje compartido.