5 de febrero de 2026

La ciencia lleva años repitiéndolo: el intestino no es solo un tubo que digiere. Es un complejo entramado de neuronas, bacterias y hormonas capaz de influir en el estado de ánimo, el sistema inmunitario e incluso en la calidad del sueño. De ahí el apodo de “segundo cerebro”. Y una parte clave de su bienestar se decide a primera hora del día.

La testosterona, una hormona clave para hombres y mujeres, influye en la energía, la masa muscular, la libido y la salud general. Mantener niveles adecuados es esencial, y algunos hábitos diarios pueden ayudarte a equilibrarla naturalmente.

Cada 5 de junio, el Día Mundial del Medioambiente nos invita a mirar con lupa nuestras rutinas diarias. Muchos gestos cotidianos que parecen inofensivos —como tirar restos de comida o usar productos de limpieza tradicionales— generan un impacto ambiental profundo y sostenido en el tiempo.

En un mundo en el que el celular parece haberse vuelto una extensión del cuerpo, empezar el día sin él suena casi impensable. Sin embargo, cada vez más estudios apuntan a que dejar el teléfono a un lado al despertar podría ser uno de los gestos más simples —y efectivos— para cuidar la salud mental.

Los microhábitos son pequeños cambios en el comportamiento diario que, con el tiempo, pueden llevar a grandes transformaciones personales. A diferencia de los cambios drásticos que a menudo son difíciles de mantener, los microhábitos son sostenibles y acumulativos.