1 de enero de 2026
Dada la triste experiencia de todos los años, no debe sorprender que, entre el 24 y el 28 de diciembre últimos, el asunceno Hospital del Trauma haya atendido a 811 personas, en su mayoría víctimas de accidentes de tránsito, sobre todo motociclísticos. Tampoco resulta insólito, ni mucho menos, que casi todos los 135 niños socorridos hayan sido lesionados por petardos, hasta el punto de que hubo quienes perdieron parte de sus dedos. El denominador común es la imprudencia, tanto de las víctimas como de los padres o encargados de cuidar a los menores. Felizmente, hasta ayer nadie habría sido hospitalizado por haber sufrido el impacto de una bala “perdida”, atendiendo que también los tiros al aire son una cuestionable expresión de regocijo para muchos irresponsables. Cabe esperar que el 2026 comience con una conducta acorde con el buen sentido, en provecho propio y en el del prójimo. Es decir, que el fin de año y el comienzo de uno nuevo sean momentos para celebrar y no para lamentar.



Con ironía, profesionales del Hospital de Trauma denunciaron en un video las graves precariedades que enfrentan diariamente, desde la falta de insumos y salarios impagos hasta condiciones edilicias que calificaron como “de película de terror”.

Trabajadores del Hospital de Trauma de Asunción, centro médico público de referencia, volvieron a manifestarse hoy contra el recorte del presupuesto para ese nosocomio previsto en el anteproyecto del Presupuesto de Gastos de la Nación para 2026, entre otros reclamos.

Funcionarios del Hospital de Trauma se movilizaron hoy contra el anteproyecto del Presupuesto 2026, que muestra un recorte millonario para el centro de referencia, afectando insumos y mantenimiento de equipos. Los funcionarios denunciaron además, la precarización laboral que sufren compañeros con más de 15 años bajo contrato y exigen una nivelación salarial de G. 25.000 millones. Aseguraron que los recursos se están gestionando mal.

Los trabajadores solicitan la contratación de más personal y la desprecarización de muchos funcionarios. Comentaron que hay personas que están llegando a los 60 años y que continúan siendo contratados. Apuntaron que mensualmente reciben y tratan a más de 9 mil pacientes y que si sus reclamos no son escuchados, tomarán medidas más drásticas.

Natalia Martínez es una joven permanece internada en el Hospital de Trauma tras un accidente ocurrido en abril en Minga Guazú. El conductor responsable huyó del lugar y hasta hoy no fue identificado. La familia enfrenta graves dificultades económicas y clama por apoyo ciudadano.