1 de enero de 2026

Más allá de los vaivenes climáticos que afectaron la cosecha de soja y su precio internacional, el sector de procesamiento de oleaginosas, representado por la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), ha conseguido un desempeño histórico, marcando el mejor ritmo de industrialización de la última década.


La Cámara de Cannabis Industrial del Paraguay (CCIP) celebró el primer envío a Suiza de “kuñataî”, la flor de cannabis industrial paraguaya, que es fruto de cultivares registrados por el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave). Se abrió así una ventana de exportación de cuatro toneladas por US$ seis millones para el mercado europeo.

La Cámara de Cannabis Industrial del Paraguay (CCIP) dio a conocer este jueves que el Senacsa finalmente habilitó la elaboración de balanceados a base de materias primas derivadas de la planta, lo que podría suponer un “mundo de oportunidades”. Con un nuevo mercado de productos para animales que atender, en el sector se aspira a seguir conquistando destinos internacionales y ya analizan llegar a Brasil, Argentina, Estados Unidos, Europa y otros.

La Cámara de Cannabis Industrial del Paraguay (CCIP) apunta a ampliar el marco legal del cannabis en Paraguay a fin de apostar a la industrialización y la exportación de materia prima o productos con valor agregado a base de la planta. La iniciativa se encuentra en el Congreso, para su análisis.
La organización Desarrollo en Democracia (Dende) llevó adelante la plaza pública en la que debatieron sobre la industrialización en Paraguay. Los panelistas de la actividad concluyeron que el país necesita financiamiento y mayor tecnología para aumentar la industrialización.
El Paraguay atraviesa una importante coyuntura, en la que está atrayendo la atención de grandes inversionistas internacionales. Un gran potencial energético le otorga el hecho de ser copropietario, por partes iguales, de las hidroeléctricas, Itaipú (14.000 MW) y Yacyretá (3.100 MW), que comparte con sus vecinos Brasil y Argentina. A esto se suman las actuales obras de infraestructura de transmisión y distribución que realiza la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), que permitirán la utilización de toda la electricidad que generan las binacionales en el territorio paraguayo.